Historia
El 2020: cumpliendo retos y marcando el camino de la esperanza
Las Naciones Unidas en el Ecuador, gracias a más de 50 socios donantes, el trabajo de sus entidades y apoyo del Gobierno nacional, ha concretado algunos hitos.
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Comunicado de prensa
08 julio 2021
Proyecto Apoyo al Ciclo Electoral contribuye a fortalecer el sistema informático del Consejo Nacional Electoral
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Comunicado de prensa
30 junio 2021
Visita de ONU a proyectos comunitarios de la Amazonía
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Historia
24 junio 2021
El 2020: cumpliendo retos y marcando el camino de la esperanza
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Últimas novedades
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible en Ecuador
El Ecuador ratificó su compromiso con los ODS y declaró la Agenda 2030 como política pública del Gobierno Nacional. La Asamblea Nacional, por su parte, adoptó una resolución en la que se compromete con la implementación de los ODS y los coloca como un referente obligatorio para su trabajo. A nivel local, varios gobiernos autónomos descentralizados han articulado su planificación para el cumplimiento de la agenda global. También el sector privado, la sociedad civil y la academia se han sumado a este compromiso nacional, bajo la premisa de caminar juntos hacia objetivos comunes para asegurar la igualdad de oportunidades y una vida digna para todas las personas.
Comunicado de prensa
08 marzo 2021
Una crisis con rostro de mujer
Ahora que el mundo conmemora el Día Internacional de la Mujer en medio de una pandemia que afecta a todo el mundo, se perfila claramente una cruda realidad: la crisis de la COVID-19 tiene rostro de mujer.
La pandemia está agravando las ya profundas desigualdades a las que se enfrentan las mujeres y las niñas, borrando con ello años de progreso hacia la igualdad de género.
Las mujeres tienen mayor probabilidad de trabajar en los sectores más afectados por la pandemia. La mayoría de los trabajadores esenciales de primera línea son mujeres, muchas de ellas pertenecientes a grupos marginados por motivos de raza u origen étnico y en la parte más baja de la escala de ingresos.
Las mujeres son un 24 % más vulnerables a la pérdida de su puesto de trabajo y a sufrir una caída más pronunciada de sus ingresos. La brecha salarial entre hombres y mujeres, ya elevada, se ha agrandado, también en el sector de la salud.
El trabajo de cuidados no remunerado ha aumentado drásticamente debido a las órdenes de confinamiento y a los cierres de escuelas y centros de cuidado infantil. Es posible que millones de niñas no vuelvan jamás a la escuela. Las madres, especialmente las solteras, han sufrido grandes adversidades y ansiedad.
La pandemia también ha desencadenado una epidemia paralela de violencia contra las mujeres en todo el mundo, con un aumento disparado del maltrato en el hogar, la trata, la explotación sexual y el matrimonio infantil.
Entretanto, si bien las mujeres constituyen la mayor parte de los profesionales sanitarios, según un estudio reciente, solo el 3,5 % de los equipos de tareas de respuesta a la COVID-19 estaban integrados por el mismo número de hombres que de mujeres. En la cobertura informativa de la pandemia a nivel mundial, solo una de cada cinco fuentes especializadas era una mujer.
Toda esta exclusión constituye en sí misma una emergencia. El mundo necesita un nuevo impulso para avanzar en el liderazgo de las mujeres y la igualdad de participación. Está claro que de ello nos beneficiaremos todos.
Las mujeres que ocupan posiciones de liderazgo han demostrado su capacidad y eficacia en la respuesta a la COVID-19. En el último año, los países liderados por mujeres han tenido tasas de transmisión más bajas y con frecuencia están mejor posicionados para la recuperación. Las organizaciones de mujeres han colmado lagunas cruciales proporcionando servicios e información críticos, especialmente a nivel comunitario.
De manera generalizada, cuando las mujeres lideran los gobiernos, vemos mayor inversión en protección social y mayores avances en la lucha contra la pobreza. Cuando hay mujeres en los parlamentos, los países adoptan políticas más rigurosas en la esfera del cambio climático. Si las mujeres están presentes en las negociaciones de paz, los acuerdos son más duraderos.
Sin embargo, las mujeres no representan más que la cuarta parte de los legisladores nacionales en todo el mundo, la tercera parte de los miembros de los gobiernos locales, y tan solo la quinta parte de los ministros de gobierno. Si se mantiene la trayectoria actual, la paridad de género no se alcanzará en los órganos legislativos nacionales antes de 2063. Alcanzar la paridad entre los jefes de Gobierno llevaría bastante más de un siglo.
Lograr un futuro mejor depende de que abordemos este desequilibrio de poder. Las mujeres tienen el mismo derecho a hablar con autoridad sobre las decisiones que afectan a su vida. Me enorgullece que hayamos conseguido la paridad de género en los puestos directivos de las Naciones Unidas.
La recuperación tras la pandemia es nuestra oportunidad para trazar una nueva senda: una de igualdad. Deben dirigirse medidas de apoyo y estímulo en concreto a las mujeres y las niñas, entre otras cosas, aumentando la inversión en la infraestructura del cuidado. Si la economía formal funciona, es solo porque está subvencionada por el trabajo de cuidados no remunerado que realizan las mujeres.
Al recuperarnos de esta crisis, debemos trazar una senda que conduzca a un futuro inclusivo, verde y resiliente. Exhorto a todos los dirigentes a que adopten seis tipos de medidas clave:
Primero, velar por la igualdad de representación —desde las juntas de gobierno de las empresas a los parlamentos, desde la educación superior a las instituciones públicas— adoptando medidas especiales y cuotas.
Segundo, invertir de manera sustancial en la economía del cuidado y la protección social, y redefinir el producto interno bruto de modo que el trabajo en los hogares sea visible y se contabilice.
Tercero, eliminar las barreras a la inclusión plena de las mujeres en la economía, entre otras cosas, mediante el acceso al mercado de trabajo, los derechos a la propiedad y facilidades de crédito e inversiones específicas para las mujeres.
Cuarto, derogar todas las leyes discriminatorias en todos los ámbitos, desde el mundo laboral a los derechos sobre la tierra, pasando por el estatuto personal y la protección frente a la violencia.
Quinto, todos los países deberían aprobar un plan de respuesta de emergencia para hacer frente a la violencia contra las mujeres y las niñas y acompañarlo de financiación, políticas y voluntad política para acabar con esta lacra.
Sexto, cambiar la mentalidad, fomentar la conciencia pública y denunciar el sesgo sistémico.
El mundo tiene una oportunidad de dejar atrás generaciones de discriminación arraigada y sistémica. Es hora de construir un futuro de igualdad.
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Historia
10 diciembre 2020
Caminatas extenuantes para asegurar la educación de niños y niñas indígenas
Al maestro Ramiro Rodríguez Canticus, la semana laboral le reserva algo más que cinco días de clases. Desde el inicio de la pandemia, también incluye una larguísima caminata por la espesura de la selva – 12 horas, ida y vuelta, sorteando ríos, cerros y serpientes – para que sus alumnos y alumnas puedan seguir estudiando.
Ramiro enseña en una escuela en la comunidad de San Marcos, en el extremo norte de Ecuador, donde aprenden niños y niñas del pueblo indígena Awá – muchos de ellos de familias que fueron desplazadas por el conflicto en la vecina Colombia. Ramiro también es Awá.
Debido a lo aislada que está esta zona fronteriza entre Ecuador y Colombia, los maestros tienen como parte de sus responsabilidades laborales hacer el largo y extenuante trayecto, a pie, hasta El Chical, la cabecera parroquial, para recoger las guías estudiantiles que entregan a sus alumnos para que aprendan desde sus casas.
“Nuestro recorrido es bastante difícil, tenemos que cruzar quebradas. Hay partes de lodo, lluvias y toca caminar así”, explica Ramiro, de 27 años. “Es un esfuerzo, toca entregar todo por la dedicación o el cariño a los estudiantes”.
Como El Chical queda a unas seis horas a pie de San Marcos, Ramiro se despierta de madrugada y camina en la oscuridad del bosque, llegando a su destino ya con plena luz del día. Una vez recogidas las guías educativas, emprende el viaje de vuelta para llegar antes del anochecer. Antes de la pandemia, Ramiro y los demás maestros realizaban esta caminata solo una vez cada cinco meses, para recoger los libros de texto al inicio del año lectivo y mantener actualizado su plan de estudios.
Sin embargo, las restricciones derivadas de la emergencia sanitaria han supuesto mayores complicaciones para los docentes de esta zona alejada, que ahora se ven obligados a hacer el trayecto semanalmente, para recoger las guías estudiantiles elaboradas por el Ministerio de Educación específicamente para las clases a distancia.
Con el fin de frenar los contagios de Covid-19, el Gobierno ecuatoriano determinó en marzo que las clases se hicieran de forma virtual. Sin embargo, para los alumnos que no cuentan con una buena conexión internet o con los dispositivos tecnológicos necesarios, seguir estudiando durante la pandemia ha sido un desafío.
Los pueblos indígenas han sido particularmente afectados, ya que la mayoría de sus comunidades cuentan con escasa conectividad a internet y acceso a computadoras. Este es el caso en el territorio Awá, que se reparte entre cuatro provincias ecuatorianas y dos departamentos colombianos.
Por lo tanto, en San Marcos, la educación a distancia se sigue basando en los materiales impresos. Pero en vez de usar los libros de texto comunes, los niños y las niñas estudian desde sus casas gracias a las guías educativas llevadas por Ramiro y otros profesores.
“Anteriormente estudiaban bien los niños. Los profesores estaban ahí junto con ellos. Ahora ya cambió, ya no están juntos. Se olvidaron las enseñanzas”, dice Silvio Taicuz, un habitante de San Marcos que se muestra preocupado por la educación de sus cinco hijos. Esa incertidumbre por el aprendizaje la comparte Ramiro. “La pandemia sí afectó bastante debido a que los muchachos deben trabajar por sí solos, y nosotros debemos buscar la manera de llevar los conocimientos. Para ellos es muy dificultoso. Creo que su conocimiento no va a ser igual a lo que era anteriormente con clases presenciales”, afirma. ACNUR, La Agencia de la ONU para los Refugiados, y su socio FUDELA imprimen y entregan las guías a los profesores, para que las familias Awá no tengan que invertir sus escasos recursos en materiales escolares. La educación en esta región es especialmente importante para que los niños y las niñas cuenten con oportunidades. El pueblo indígena Awá ha sido fuertemente golpeado por el conflicto armado en Colombia, cuya violencia ha obligado a unas 500 familias a huir a Ecuador en las dos últimas décadas. Muchas de ellas se han establecido en El Chical, han sido reconocidas como refugiadas y ahora conviven con sus hermanos Awá que nacieron al sur de la frontera. En la escuela de San Marcos, Ramiro cuenta con alumnos nacidos en ambos países. Ramiro imparte clases de química, biología, ciencias naturales y educación física a estudiantes de todas las edades, desde educación básica hasta bachillerato. Además, se está preparando para mejorar la formación que ofrece a sus alumnos cursando la carrera de físico-matemático en una universidad a distancia. A pesar de las dificultades añadidas de trabajar como docente en una comunidad remota, Ramiro está convencido de continuar su labor para que los jóvenes Awá tengan un futuro libre de violencia a través de la educación. “(La educación) es lo más importante en la vida, que el papá le eduque a su hijo es la herencia más grande que puede recibir como hijo”, dice con una sonrisa de esperanza*. *La entrega de material impreso por parte de FUDELA y ACNUR es posible gracias al apoyo de la Unión Europea, a través de su Instrumento para la contribución a la Estabilidad y la Paz. (Jaime Gimenez / ACNUR)
“Anteriormente estudiaban bien los niños. Los profesores estaban ahí junto con ellos. Ahora ya cambió, ya no están juntos. Se olvidaron las enseñanzas”, dice Silvio Taicuz, un habitante de San Marcos que se muestra preocupado por la educación de sus cinco hijos. Esa incertidumbre por el aprendizaje la comparte Ramiro. “La pandemia sí afectó bastante debido a que los muchachos deben trabajar por sí solos, y nosotros debemos buscar la manera de llevar los conocimientos. Para ellos es muy dificultoso. Creo que su conocimiento no va a ser igual a lo que era anteriormente con clases presenciales”, afirma. ACNUR, La Agencia de la ONU para los Refugiados, y su socio FUDELA imprimen y entregan las guías a los profesores, para que las familias Awá no tengan que invertir sus escasos recursos en materiales escolares. La educación en esta región es especialmente importante para que los niños y las niñas cuenten con oportunidades. El pueblo indígena Awá ha sido fuertemente golpeado por el conflicto armado en Colombia, cuya violencia ha obligado a unas 500 familias a huir a Ecuador en las dos últimas décadas. Muchas de ellas se han establecido en El Chical, han sido reconocidas como refugiadas y ahora conviven con sus hermanos Awá que nacieron al sur de la frontera. En la escuela de San Marcos, Ramiro cuenta con alumnos nacidos en ambos países. Ramiro imparte clases de química, biología, ciencias naturales y educación física a estudiantes de todas las edades, desde educación básica hasta bachillerato. Además, se está preparando para mejorar la formación que ofrece a sus alumnos cursando la carrera de físico-matemático en una universidad a distancia. A pesar de las dificultades añadidas de trabajar como docente en una comunidad remota, Ramiro está convencido de continuar su labor para que los jóvenes Awá tengan un futuro libre de violencia a través de la educación. “(La educación) es lo más importante en la vida, que el papá le eduque a su hijo es la herencia más grande que puede recibir como hijo”, dice con una sonrisa de esperanza*. *La entrega de material impreso por parte de FUDELA y ACNUR es posible gracias al apoyo de la Unión Europea, a través de su Instrumento para la contribución a la Estabilidad y la Paz. (Jaime Gimenez / ACNUR)
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Historia
09 marzo 2021
Recicladoras de base, mujeres en la primera línea de acción por el clima
El reciclaje de base cumple una función importante, que a menudo es infravalorada e incluso discriminada. Pero son quienes trabajan a pie de calle, especialmente mujeres, las personas que se conectan con el primer eslabón del reciclaje para la recuperación de materiales, contribuyendo así a la transición de una economía lineal a una economía circular.
Doña Blanca Lara tiene 59 años. Nació cerca de Santo Domingo de los Tsáchilas, es madre de 5 hijos y abuela de 12 nietos. Desafortunadamente, la vida ha sido dura para ella. Su esposo falleció hace 23 años, y a Blanca le tocó sacar adelante a su familia sola. Ha trabajado en todo lo que ha podido. Actualmente, vive en Tumbaco con dos de sus hijos y cuatro nietos. Ella y su hija mayor desde hace tres años se dedican exclusivamente al reciclaje. En un buen mes, entre las dos reciben 240 dólares para mantener el hogar. Como ella dice, “con esto lucho y trato de salir adelante. Siempre donde reciclo me ayudan con ropita y comida también”.
Según Blanca, le pagan 4 centavos por kilo de papel químico, 8 por el kilo de cartón, 11 por el kilo de plástico suave, 12 por kilo de plástico duro (galones de cloro o champú), y lo que le resulta mejor son las botellas de plástico, por las que recibe 35 el kilo.
Nos cuenta que tanto ella como su hija han recibido ataques de otros recicladores del sector. También manifiesta que muchas veces siente discriminación de la comunidad por el trabajo que realiza, “la gente nos mira torciendo la nariz cuando nosotros estamos trabajando, ayudando a limpiar la ciudad y el planeta, y nos ayudamos a nosotros mismos para tener ingreso”.
Con la pandemia se vio afectada en su labor, ya que en la casa donde vive con su familia no les permitieron salir en los meses más fuertes del coronavirus, por el miedo a que se contaminen. “Yo no podía quedarme, de eso comemos. Salía a escondidas, iba a reciclar y regresaba con el sentimiento de que venía robando”. A Blanca le da un poco de temor enfermarse, sin embargo, trata de tener sus propias medidas de bioseguridad.
Al preguntarle cuál es su mayor sueño, se le llenan los ojos de lágrimas y su voz se entrecorta, pues ella sueña con una casa propia, para tener tranquilidad y poder realizar su trabajo, sin ser juzgada.
Su mensaje a la ciudadanía es que ayudemos a las personas que trabajen en el reciclaje, separando los residuos en fundas diferentes, de modo que los materiales no se contaminen con otros desperdicios. Blanca tiene la esperanza de que la situación va a ir mejorando poco a poco y confía en que la gente apoyará y separarán los residuos y desechos cada vez más. Para ella, la separación de residuos y el reciclaje debería ser un hábito común en la vida de las personas.
Así como doña Blanca, en Ecuador existen 20.000 personas dedicadas al reciclaje. En el caso de las ciudades de la sierra, el 70% son mujeres, de las cuales el 90% no accede a un seguro social y su ingreso mensual promedio es de 218 dólares.
Particularmente, la labor de las mujeres en la gestión integral de los residuos y su participación en la cadena de valor del reciclaje han sido invisibilizadas. Además, con frecuencia estas mujeres se ven afectadas por desigualdades estructurales en el hogar, el trabajo y en sus respectivas comunidades (WIEGO,2015). El contexto actual plantea la necesidad de sensibilizar a los diferentes actores sobre las brechas de género en la gestión de los residuos, a fin de alcanzar una mejor comprensión del proceso y el impacto en las personas relacionadas con esta actividad.
En el marco del Programa de apoyo a la NDC (NDC SP, por sus siglas en inglés) implementado por el Ministerio del Ambiente y Agua (MAAE) con el soporte del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en colaboración con la asociación ReciVeci, en el mes de julio del 2020 se llevó a cabo el conversatorio ‘Aportes de las recicladoras de base en la recuperación de residuos sólidos, un servicio ambiental invisible que contribuye a la acción por el clima’. Este espacio generó un diálogo sobre el ciclo de la gestión de residuos y la cadena de reciclaje en Ecuador desde la perspectiva de género.
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24 junio 2021
El 2020: cumpliendo retos y marcando el camino de la esperanza
El Sistema de las Naciones Unidas en el Ecuador, durante el segundo año de ejecución de su Marco de Cooperación para el Desarrollo Sostenible 2019 – 2022, ha recopilado un completo informe de avances en el trabajo que sus entidades realizan en el país.
Este documento y el aporte que en él se visibiliza, ha sido logrado gracias a los más de 50 donantes que tuvimos en 2020, nuestros socios implementadores que están distribuidos en todo el territorio nacional, y los incansables equipos de las entidades de la ONU presentes en el Ecuador. Todo esto, en estrecha concordancia con las prioridades del Estado ecuatoriano, y gracias al apoyo de su gobierno.
Este será un elemento útil de información, pero también permitirá poner en relieve las metas vigentes y los desafíos inmediatos que esta Década de la Acción nos plantea, para alcanzar efectivamente la Agenda 2030. Con esto, esperamos movilizar más voluntades, más socios, más recursos; recuperarnos mejor, y no dejar a nadie atrás.
Informe de resultados 2020
El informe completo se puede descargar haciendo click aquí:
También se puede revisar las infografías de resumen de cada pilar del Reporte 2020, haciendo click las imágenes correspondientes:
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Historia
19 mayo 2021
Cuidar el ambiente es proteger la vida y la salud
La Libertad, (provincia de Santa Elena, Ecuador). Cada día al levantarse da gracias a la vida, y sin importar el sol o la lluvia, empieza a “luchar y dar guerra”. Con un pico y un gancho desde las 6 de la mañana hasta las 4 de la tarde jala la basura, selecciona cartón, hierro, vidrio o plástico y lo convierte, al final del día, en un plato de comida y educación para sus tres hijos.
Miguel Miranda es reciclador de base y junto a su pareja lleva más de 20 años limpiando el mundo. Ambos dicen que en los rellenos, donde trabajan, han encontrado de todo, desde dinero en días buenos, hasta pomas con líquidos burbujeantes que queman lo que tocan a su alrededor.
En esas grandes montañas de basura se esconden riesgos que ponen en peligro el futuro de Miguel, su familia y el de la comunidad. Solo en 2019 en el relleno sanitario de La Libertad se registraron 45 incendios ocasionados por la acción humana o por la concentración de residuos y altas temperaturas, de los que se liberaron contaminantes orgánicos persistentes no intencionales. Situación que se agrava frente a la presencia de productos altamente tóxicos (mercurio) como luminarias, termómetros, así como contaminantes orgánicos persistentes presentes en envases de plaguicidas; provocando problemas de salud, desde alergías hasta enfermedades mortales como el cáncer o afectaciones al sistema nervioso central; y también contaminación ambiental, en el aire, suelos y aguas superficiales y subterráneas.
Como respuesta a esta problemática, el Ministerio de Ambiente y Agua del Ecuador (MAAE), a través del Programa Nacional para la Gestión Ambientalmente Adecuada de Sustancias Químicas en su Ciclo de Vida y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), trabaja para mejorar la calidad de vida de familias como las de Miguel y contribuir al cuidado del ambiente. Por un lado, impidiendo que este tipo de químicos terminen en rellenos sanitarios junto a la basura común; por otro, promoviendo en lo posible, una economía circular, es decir, que se aprovechen los recursos reduciendo, reutilizando y reciclando; y finalmente, mejorando las condiciones de salud y seguridad de las y los recicladores de base.
Como herramientas para ayudar en esta labor, el Programa ha generado y socializado la (1) Guía para la gestión adecuada de plaguicidas; (2) la Guía para productos con mercurio añadido; y la Guía (3) para reducir contaminantes orgánicos persistentes no intencionales en los sectores productivos del país.
Por otro lado, desde los ámbitos agrícola, eléctrico y de salud del Ecuador, que habitualmente manejan estos desechos, se ha contado con una amplia participación en las sesiones de capacitación y sensibilización.
Estas actividades cuentan con el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) y se complementan con el apoyo del gobierno local de La Libertad por medio de una inversión conjunta que busca mejorar la gestión integral de residuos sólidos en este relleno sanitario.
Miguel, dice estar comprometido con las actividades que se proponen realizar, y lleno de esperanza, dice que solo si todos y todas ponen su granito de arena, él podrá mejorar sus condiciones de vida y lograr su meta: “tener a su familia completa y sana, trabajando por el bien común para que sus hijos se sientan orgullosos de su madre y su padre”.
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Historia
05 abril 2021
Desnutrición Crónica Infantil
La desnutrición crónica infantil afecta al 27,2% de los niños menores de 2 años en Ecuador. Esta problemática repercute en la productividad del país y tiene un impacto a lo largo de la vida de las personas.
La historia de Rosa Lanchimba y su hijo John revela los desafíos a los que se enfrentan las familias más vulnerables para lograr que sus hijos superen esta condición y tengan mejores oportunidades.
El Ecuador debe poner fin a la desnutrición crónica. Los niños como John se merecen el mejor comienzo en su vida. El país no puede esperar ni un segundo, ni un minuto, ni un día más. El Estado tiene que tomar acciones ya.
Entre la población indígena, a la que pertenece esta familia, la situación es todavía más grave. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) del 2018, cuatro de cada diez niños (casi la mitad de todos los del área rural) sufre este tipo de desnutrición.
“La desnutrición crónica infantil es un problema que no se ve a simple vista. Al no verse, no se ha atendido debidamente. Y en el área rural se ve menos”, explica Joaquín González-Alemán, representante de UNICEF en Ecuador, el segundo país, después de Guatemala, con mayor prevalencia de DCI en Latinoamérica.
A pesar de que la DCI se desarrolla en los primeros años de vida, tiene consecuencias a futuro, explica González-Alemán, y agrega: “Está relacionado con efectos negativos en el desarrollo cognitivo, en el ingreso tardío al sistema educativo, mayor deserción escolar, y, cuando ya es adulto, con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, menor productividad y, en consecuencia, dificultades para la inclusión laboral y social”.
Esta condición no sólo afecta en lo personal, sino que conlleva gastos asociados, tan es así que se estima que los costos de la malnutrición representan un 4,3% del PIB de Ecuador, en términos de costo de salud, educación, cuidado y pérdida de productividad.
Desde 1993, Ecuador ha llevado adelante alrededor de 12 programas relacionados con salud y nutrición, pero la curva de la DCI en menores de cinco años casi no se ha movido. Entre 2014 y 2018, incluso incrementó de 24,8% a 27,2% en niños menores de dos años y a uno de cada cuatro menores de cinco años en el Ecuador.
Con el fin de revertir esta situación, desde el Sistema de Naciones Unidas en Ecuador se desarrolló un documento para comprometer a los candidatos a la Presidencia a implementar políticas estables para prevenir la DCI, que garanticen los controles a las embarazadas; la vacunación y atención médica adecuada a los niños menores de 2 años, con presupuestos por resultados y un padrón actualizado de nacimientos.
El Ecuador debe poner fin a la desnutrición crónica. Los niños como John se merecen el mejor comienzo en su vida. El país no puede esperar ni un segundo, ni un minuto, ni un día más. El Estado tiene que tomar acciones ya.
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16 marzo 2021
Rosita y Sofía: dos lideresas inquebrantables en tiempos de pandemia.
A lo largo de la historia de la humanidad las mujeres sostienen la vida y, por supuesto, el contexto global del COVID-19 no es la excepción. El día a día está lleno de historias de empoderamiento, adaptación, supervivencia, lucha y solidaridad lideradas por ellas, por las madres, hijas, hermanas, compañeras, amigas.
Naciones Unidas, mediante sus agencias en Ecuador, y bajo el liderazgo de UNFPA y ONU Mujeres, entre otras, ha colocado en el centro de atención la necesidad de fortalecer el trabajo que realizan, en todo el territorio ecuatoriano, mujeres que demuestran ser verdaderas lideresas, que buscan llevar esos mensajes de empoderamiento y lucha.
En la provincia del Carchi, ubicada al norte de la sierra ecuatoriana, se encuentran Rosa y Sofía, ambas lideresas vinculadas laboralmente en el campo educativo. Además, como parte de su espíritu de acción social, desarrollan actividades encaminadas a la erradicación de la violencia de género y acceso a igualdad de oportunidades.
Rosa Ochoa, o Rosita como prefiere que la llamen, es madre soltera de dos hijos, licenciada en Ciencias de la Educación y profesora del Colegio Cristóbal Colón, ubicado en la ciudad de Tulcán. Actualmente dicta clases dirigidas a mujeres adultas que decidieron retomar sus estudios, lo que le ha permitido conocer, con mayor profundidad, la realidad de la población femenina tanto nacional como migrante, con todas las dificultades y discriminaciones que las atraviesan.
Rosita señala que uno de los mayores desafíos para las mujeres dentro de la pandemia es la falta de empleo, pues con el cierre de fronteras el comercio también fue afectado significativamente. La precariedad laboral ha incrementado, llegando incluso a existir modalidades de trabajo relacionadas con el contrabando fronterizo poniendo en riesgo la vida de sus compañeras a cambio de un ínfimo pago.
Durante el tiempo que ha llevado a cabo acciones de labor social, Rosa amplió su perspectiva en cuanto al acercamiento y gestión con la población más vulnerable. Al respecto señala que su compromiso social es una cuestión personal y no económica. En sus cuatro años como docente, la experiencia previa de trabajo en territorio es una gran ventaja, pues obtuvo las herramientas adecuadas para llegar asertivamente a sus estudiantes, desde una arista de liderazgo, empatía y acompañamiento.
Como complemento a sus clases, realiza talleres de emprendimiento y violencia de género a sus estudiantes, ya que la falta de oportunidades para las mujeres en una sociedad tan competitiva les genera frustración, sumada al entorno de violencia intrafamiliar en las que muchas se ven obligadas a vivir. El empoderamiento y autonomía de las mujeres son los elementos clave para una vida digna e integral.
Otra de las lideresas de Carchi es Sofía Benavides, psicóloga educativa, quien con apenas 22 años de edad ha trabajado muy de cerca con la niñez y juventud, específicamente en cuanto a construcción de una cultura de paz, educación integral para la sexualidad y erradicación de la violencia de género.
Actualmente trabaja en una Institución Educativa de Tulcán, es responsable de la atención de niños, niñas y adolescentes de 5 a 12 años de edad, con énfasis en estudiantes con necesidades educativas especiales. Su labor en la ruralidad le permite visibilizar el alto índice de embarazos adolescentes, producto -entre otras múltiples causas- del desconocimiento acerca de métodos anticonceptivos y violencia sexual dentro de un entorno familiar que ha normalizado e interiorizado este fenómeno social, en palabras de Sofía.
Ella es enfática cuando señala que las dinámicas sociales de Tulcán son muy complejas en cuanto a violencia de género, ya que al ser una ciudad pequeña y conservadora tiene al machismo arraigado en sus costumbres. Esto le ha llevado a generar acciones de incidencia junto con colectivos y organizaciones sociales con el objetivo de concientizar a la población sobre la prevención y erradicación de violencia de género.
En Tulcán, y a nivel provincial, aún son pocas las organizaciones o colectivos que brinden apoyo a mujeres, niñas, niños y disidencias en situación de vulnerabilidad, sin embargo se han generado alianzas y redes de apoyo con las instituciones públicas para dar una atención inmediata y efectiva en la medida de las posibilidades.
Al igual que Rosa, Sofía comenta que no hay oportunidades de empleo para las mujeres en su provincia. El constante flujo migratorio interno y externo, asociado con la situación actual del COVID-19, ha precarizado aún más la vida de las mujeres. Debido a la necesidad se han visto orilladas a trabajar con redes cuyas actividades están reñidas con la legalidad, y esto implica exponer su integridad física y emocional, así como la de sus familias.
El trabajo con jóvenes es elemental para Sofía, considera que es una generación abierta al cambio pero que al mismo tiempo lleva consigo el bagaje cultural carchense. Ella sugiere tomar más acciones y vincular a este segmento de la población para trabajar en cuestiones de educación, política, género y cultura aprovechando la diversidad de herramientas y/o medios digitales para la difusión y concientización de los mismos.
Rosa y Sofía son dos de las tantas mujeres que diariamente trabajan y militan por un cambio en cada uno de sus espacios. Ambas tienen un punto clave en común, la necesidad imperiosa y urgente de atender la educación en los niños, niñas y jóvenes de su provincia, no solo como una obligación estatal, sino como la base de la transformación social. Y por supuesto, para lograr una educación de calidad se deben integrar contenidos tanto teóricos como prácticos en términos de igualdad, justicia, empatía y humanidad.
Texto: D. Herrera / E. Corral / M. Naranjo
Fotografía: S. Narváez
Con la gentil colaboración de ONUMujeres y UNFPA
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13 enero 2021
#VotaConsciente, elige para el futuro: Elecciones 2021 en Ecuador
Pronto, 13,099,150 personas habilitadas para el voto (según datos del CNE), acudirán a las urnas para elegir el/la presidente de la República, 137 asambleístas y 5 parlamentarios andinos.
¿Cuáles son sus propuestas frente a los desafíos del país, como paliar los efectos de la pandemia por COVID-19, poner fin a la pobreza, hacer frente al cambio climático, promover el empleo decente, la igualdad entre hombres y mujeres, instituciones públicas más sólidas y eficaces, reducir la brecha digital y el acceso a servicios de salud y educación de calidad, entre otros?
Desde Naciones Unidas, y ante estos retos, invitamos a la ciudadanía a tomar como referencia la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), y a ejercer el derecho al voto de manera consciente, solicitando a las distintas candidaturas que sus propuestas respondan a los problemas de desarrollo del Ecuador.
¡Descarga esta Cartilla de Orientación y suma tu compromiso con los ODS!
¿Qué son los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030?
En septiembre de 2015, con la aprobación de la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), 193 países miembros de las Naciones Unidas, entre ellos Ecuador, se comprometieron a poner fin a la pobreza y el hambre, disminuir brechas de desigualdad entre países y dentro de estos y construir sociedades más justas, pacíficas e incluyentes, que protejan los derechos humanos, promuevan la igualdad entre los géneros y la sostenibilidad ambiental.
La pandemia por Covid-19 ha supuesto un duro golpe para los países en sus esfuerzos por cumplir esta agenda. Sin embargo, también representa una oportunidad para promover un desarrollo y economía diferentes, poniendo en el centro al ser humano y protegiendo al planeta.
Hasta el año 2030 la humanidad tiene por delante una Década de Acción en la que transformar el mundo para erradicar la pobreza, promover sociedades inclusivas, pacíficas, prósperas y resilientes, y rescatar al planeta.
¿Cuál es su avance en el Ecuador y el mundo?
En el caso de Ecuador, ha habido importantes avances, sin embargo, el país enfrenta actualmente grandes retos, agravados por la pandemia:
Se estima que más de 700 mil personas en el último año vieron sus condiciones de empleo empeoradas y entre marzo y septiembre. 280 mil personas han dejado de estar afiliadas a la seguridad social.
Ecuador tiene la segunda tasa más alta de desnutrición crónica infantil de la región. Afecta a uno de cada cuatro menores de 5 años. La población indígena es el grupo más vulnerable. Una mala alimentación reduce su rendimiento escolar, así como sus oportunidades de desarrollo y las del país, perpetuando el círculo de la pobreza.
La suspensión de la educación en modalidad presencial limita el acceso y excluye a quienes no tienen Internet ni equipos, dificulta el aprendizaje y duplica la jornada de trabajo de las personas a cargo del cuidado de niñas y niños en edad escolar.
El 65% de las mujeres en Ecuador han experimentado alguna forma de violencia en algún momento de su vida. Durante el confinamiento obligatorio, las mujeres se encontraron en una situación de aún mayor indefensión.
Cada día, 7 niñas menores de 14 años y 150 adolescentes son madres, realidad provocada en su mayoría por situaciones de abuso y violencia sexual.
Como consecuencia de nuestro abuso hacia la naturaleza, hemos deteriorado el ambiente y han aparecido enfermedades mortales contra las cuales tenemos poca defensa.
Más datos sobre los avances y retos del Ecuador aquí.
Respecto al mundo, hay progresos como la mejora de la salud materno infantil, la ampliación del acceso a la electricidad y el aumento de la representación de las mujeres en los gobiernos. Aun así, la pandemia de COVID-19 ha desatado una crisis sin precedentes que obstaculiza aún más el progreso de los ODS, lo que afecta en mayor medida a las personas más pobres y vulnerables del mundo. De esta manera, los avances se han visto contrarrestados por la creciente inseguridad alimentaria, el deterioro del entorno natural y las persistentes desigualdades.
Más información sobre avances en el mundo aquí.
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Comunicado de prensa
08 julio 2021
Proyecto Apoyo al Ciclo Electoral contribuye a fortalecer el sistema informático del Consejo Nacional Electoral
Este 7 de julio se realizó el acto de entrega formal de dos servidores informáticos donados al Consejo Nacional Electoral (CNE) por parte del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con fondos de la Cooperación Española, en el marco del Proyecto de Apoyo al Ciclo Electoral. Estos equipos permitirán mejorar la capacidad de procesamiento y almacenamiento de la infraestructura tecnológica del órgano electoral; y facilitar servicios a la ciudadanía y organizaciones políticas, como cambios de domicilio electoral para próximos comicios, fiscalización, control del gasto electoral y gestión de expedientes.
El acto de entrega estuvo presidido por la presidenta del CNE, Diana Atamaint; y, el consejero José Cabrera Zurita. Asimismo, por parte de la Cooperación Española estuvo presente la ministra consejera de la embajadora de España en Ecuador, Carmen Buján Freire; y la responsable de Programas de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) en Ecuador, María Elena Gutiérrez. Por parte del PNUD, participó en el evento el representante residente adjunto, Fernando Adames.
La titular del CNE, Diana Atamaint, destacó la importancia que implica para el órgano electoral ecuatoriano contar con cooperación internacional en el ámbito tecnológico. Por su parte, el consejero del CNE, José Cabrera Zurita, expresó su gratitud al PNUD, a la Cooperación Española y a los demás organismos internacionales por el apoyo brindado a la Función Electoral en los pasados comicios.
Apoyo al ciclo electoral en Ecuador 2020-2022
El proyecto 'Apoyo al ciclo electoral en Ecuador 2020-2022' es una iniciativa del CNE y del TCE que cuenta con el apoyo del PNUD en su implementación y el financiamiento de la Unión Europea, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Embajada de Suiza.
La iniciativa consta de dos ejes: el fortalecimiento institucional para la gestión de los resultados electorales, y la comunicación y transparencia en el ámbito electoral y el diálogo democrático plural.
El proyecto responde a una solicitud expresada por el CNE, y avalada por la Cancillería del Ecuador, y a las recomendaciones de la Misión de Evaluación de Necesidades, llevada a cabo en 2019, por parte de la División de Asistencia Electoral de la Secretaría General de las Naciones Unidas. No contempla acciones de observación electoral ni de veeduría o auditoría al proceso.
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Comunicado de prensa
30 junio 2021
Visita de ONU a proyectos comunitarios de la Amazonía
Por primera vez, y en medio de la pandemia sanitaria del COVID-19, varias autoridades entre ellas: Lena Savelli, Coordinadora Residente de ONU Ecuador, Matilde Mordt, Representante Residente de PNUD Ecuador; Ana Elena Badilla, Representante de ONU Mujeres; Patricia Serrano, Gerente de PROAmazonía; Agustin Zimmerman, Representante residente de FAO Ecuador y Anamaría Varea, Coordinadora del Programa de Pequeñas Donaciones de Ecuador participaron en varias actividades en las que plasmaron la situación actual de los habitantes y a la vez conocieron sobre sus iniciativas para salir adelante.
Una de las principales actividades fue la visita a la Escuela Antisuyo Warmikuna, una iniciativa que se desarrolla en el marco de actividades de transversalización de género entre ONU Mujeres y PROAmazonía; programa del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería con apoyo de PNUD.
A partir del año 2019, se conformó la Escuela de Mujeres Antisuyo Warmikuna, en la que 90 mujeres de más de 10 nacionalidades indígenas han recibido capacitación en temas relacionados a: igualdad de género, derechos humanos, y sostenibilidad financiera entre otros temas. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, a través del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD/FMAM/PNUD) ejecuta el Proyecto de Biocorredor Yaku Samay en el marco de su Séptima Fase Operativa (FO7). La misma, se enmarca en el fortalecimiento de los bioemprendimientos impulsados por las organizaciones comunitarias en 9 paisajes sostenibles en Sierra, Costa y Amazonía. Esta fase, cuenta con el respaldo del MAATE a través del Programa Socio Bosque.
En esta visita, además de otras, se dieron a conocer dos proyectos respaldados por el PPD. El Pueblo Kichwa de Rukullakta (PKR) (Chakramamas), Asociación AWAKKUNA , Asociación Inti y, la comunidad Nueve de Junio - Sacha Waysa.
El Pueblo Kichwa de Rukullakta -PKR impulsa el Proyecto Bioemprendimientos para la Vida en el Biocorredor Yaku Samay el cual, busca mejorar la calidad de vida de las comunidades priorizadas, a través del fortalecimiento de sus bioemprendimientos y sus procesos de comercialización. Además se visitó a la Asociación Kallari.
Durante la visita al Pueblo Kichwa Rukullakta (PKR) de la provincia de Napo, los representantes de la Asociación de Guayuseros del PKR presentaron y compartieron sus experiencias sobre su bioemprendimiento de bebidas y derivados de guayusa. Destacaron que por medio de la metodología “Iniciando Con Su Negocio” impartida por PROAmazonía, programa del gobierno nacional con apoyo de PNUD, han logrado ampliar sus conocimientos en áreas de comercialización y mejorar la calidad de su producto.
PKR es una de las tres comunidades que trabajan con la Fundación Altrópico, uno de los socios estratégicos de PROAmazonía, implementadores de la restauración de 7.601 hectáreas como parte del Programa Nacional de Reforestación, liderado por el MAATE.
A través de PROAmazonía se promueve la restauración forestal de zonas degradadas, el manejo forestal sostenible y el apoyo a bioemprendimientos productivos para incrementar el ingreso e las familias y promover el uso de productos forestales no maderables. También, se apoya al fortalecimiento de las capacidades de los pobladores y técnicos locales con asesoría técnica que fortalecen las cadenas de valor y comercialización y financiamiento de fondos concursables de proyectos; para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de los proyectos implementados por el programa y la valoración del bosque no solo por la madera, sino también por sus usos alternativos.
Estas iniciativas promueven el fortalecimiento de medios de vida, la seguridad alimentaria o investigación aplicada y que se relacionan con el aprovechamiento sostenible de los Productos Forestales No Maderables (PFNM) provenientes de bosques naturales o recreados, incluyendo áreas agroforestales adyacentes (chakras, ajas, etc.) bajo el enfoque de paisaje de uso múltiple excluyendo productos agrícolas, especialmente commodities (café, cacao, palma, ganado y otros), como alternativa para reducir la deforestación y degradación forestal, mejorar la capacidad de conservación y de manejo forestal sostenible.
En el segundo día de agenda se visitó la comunidad Nueve de Junio que impulsa el centro comunitario Sacha Waysa busca fortalecer sus capacidades de resiliencia comunitaria frente a crisis y los desafíos en el contexto de la pandemia COVID-19 y futuros escenarios de emergencia sanitaria. Esta iniciativa hace parte de una programa más amplio. Durante el 2021, inició la implementación del proyecto Apoyo a las áreas y territorios conservados por pueblos indígenas y comunidades locales en respuesta a la emergencia sanitaria. También se visitaron la Asociación Kallari y la visita a la planta de producción y centro de acopio de Tena. El Gobierno Provincial de Napo forma parte de los aliados estratégicos de estos bioemprendimientos a través de Napu Marca con quienes se impulsa la inclusión de los productos en la tienda virtual.
Una de las principales actividades fue la visita a la Escuela Antisuyo Warmikuna, una iniciativa que se desarrolla en el marco de actividades de transversalización de género entre ONU Mujeres y PROAmazonía; programa del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería con apoyo de PNUD.
A partir del año 2019, se conformó la Escuela de Mujeres Antisuyo Warmikuna, en la que 90 mujeres de más de 10 nacionalidades indígenas han recibido capacitación en temas relacionados a: igualdad de género, derechos humanos, y sostenibilidad financiera entre otros temas. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, a través del Programa de Pequeñas Donaciones (PPD/FMAM/PNUD) ejecuta el Proyecto de Biocorredor Yaku Samay en el marco de su Séptima Fase Operativa (FO7). La misma, se enmarca en el fortalecimiento de los bioemprendimientos impulsados por las organizaciones comunitarias en 9 paisajes sostenibles en Sierra, Costa y Amazonía. Esta fase, cuenta con el respaldo del MAATE a través del Programa Socio Bosque.
En esta visita, además de otras, se dieron a conocer dos proyectos respaldados por el PPD. El Pueblo Kichwa de Rukullakta (PKR) (Chakramamas), Asociación AWAKKUNA , Asociación Inti y, la comunidad Nueve de Junio - Sacha Waysa.
El Pueblo Kichwa de Rukullakta -PKR impulsa el Proyecto Bioemprendimientos para la Vida en el Biocorredor Yaku Samay el cual, busca mejorar la calidad de vida de las comunidades priorizadas, a través del fortalecimiento de sus bioemprendimientos y sus procesos de comercialización. Además se visitó a la Asociación Kallari.
Durante la visita al Pueblo Kichwa Rukullakta (PKR) de la provincia de Napo, los representantes de la Asociación de Guayuseros del PKR presentaron y compartieron sus experiencias sobre su bioemprendimiento de bebidas y derivados de guayusa. Destacaron que por medio de la metodología “Iniciando Con Su Negocio” impartida por PROAmazonía, programa del gobierno nacional con apoyo de PNUD, han logrado ampliar sus conocimientos en áreas de comercialización y mejorar la calidad de su producto.
PKR es una de las tres comunidades que trabajan con la Fundación Altrópico, uno de los socios estratégicos de PROAmazonía, implementadores de la restauración de 7.601 hectáreas como parte del Programa Nacional de Reforestación, liderado por el MAATE.
A través de PROAmazonía se promueve la restauración forestal de zonas degradadas, el manejo forestal sostenible y el apoyo a bioemprendimientos productivos para incrementar el ingreso e las familias y promover el uso de productos forestales no maderables. También, se apoya al fortalecimiento de las capacidades de los pobladores y técnicos locales con asesoría técnica que fortalecen las cadenas de valor y comercialización y financiamiento de fondos concursables de proyectos; para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de los proyectos implementados por el programa y la valoración del bosque no solo por la madera, sino también por sus usos alternativos.
Estas iniciativas promueven el fortalecimiento de medios de vida, la seguridad alimentaria o investigación aplicada y que se relacionan con el aprovechamiento sostenible de los Productos Forestales No Maderables (PFNM) provenientes de bosques naturales o recreados, incluyendo áreas agroforestales adyacentes (chakras, ajas, etc.) bajo el enfoque de paisaje de uso múltiple excluyendo productos agrícolas, especialmente commodities (café, cacao, palma, ganado y otros), como alternativa para reducir la deforestación y degradación forestal, mejorar la capacidad de conservación y de manejo forestal sostenible.
En el segundo día de agenda se visitó la comunidad Nueve de Junio que impulsa el centro comunitario Sacha Waysa busca fortalecer sus capacidades de resiliencia comunitaria frente a crisis y los desafíos en el contexto de la pandemia COVID-19 y futuros escenarios de emergencia sanitaria. Esta iniciativa hace parte de una programa más amplio. Durante el 2021, inició la implementación del proyecto Apoyo a las áreas y territorios conservados por pueblos indígenas y comunidades locales en respuesta a la emergencia sanitaria. También se visitaron la Asociación Kallari y la visita a la planta de producción y centro de acopio de Tena. El Gobierno Provincial de Napo forma parte de los aliados estratégicos de estos bioemprendimientos a través de Napu Marca con quienes se impulsa la inclusión de los productos en la tienda virtual.
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Comunicado de prensa
22 junio 2021
Función Electoral y PNUD evalúan pasados comicios a fin de implementar mejoras a futuros procesos electorales
Con el objetivo de establecer mejoras continuas a los procesos electorales del país, la Función Electoral, conformada por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal Contenciosos Electoral (TCE), junto al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), organizó hoy, 21 de junio, en Quito, el 'Taller de lecciones aprendidas. Elecciones Generales Ecuador 2021'. Esta actividad permitirá realizar un análisis y una reflexión sistemática sobre el reciente proceso electoral, y establecer propuestas de acciones a tomar, como por ejemplo reformas electorales o reglamentarias, así como futuras actividades de asistencia electoral.
Con especial énfasis en el rol que ha jugado la asistencia electoral por parte del PNUD, con apoyo de la Unión Europea, la Cooperación Española y la Embajada Suiza, y que está enmarcada dentro del proyecto 'Apoyo al Ciclo Electoral', la evaluación abarca desde cada una de las actividades implementadas en la asistencia electoral, hasta los factores internos y externos que influyeron, de manera negativa o positiva.
La presidenta del CNE, Diana Atamaint, enfatizó que el organismo electoral está comprometido con el fortalecimiento de la democracia. Es así como las pasadas elecciones fueron reconocidas por ser transparentes y limpias, tanto por las diferentes misiones de observación internacional como por la ciudadanía. Acotó, que la cooperación internacional permitirá consolidar las buenas prácticas electorales de las Elecciones Generales 2021 y el éxito de los futuros comicios en el país.
De igual forma el presidente del TCE, Arturo Cabrera, ratificó la importancia de la cooperación con un organismo internacional como el PNUD, que ha demostrado un compromiso en la permanente construcción de los procesos democráticos.
El PNUD afirmó que los resultados del taller servirán para afinar la estrategia de implementación del proyecto 'Apoyo al ciclo electoral', vigente hasta el año 2022, así como para abrir la posibilidad de nuevas alianzas con otros actores de la comunidad internacional interesados en la asistencia electoral.
El taller es una herramienta de análisis habitual en los proyectos de asistencia electoral del PNUD y tiene como fin ayudar a los organismos electorales a hacer una autoevaluación de la implementación de las elecciones; identificando fortalezas, debilidades y posibles mejoras para próximos procesos.
Apoyo al ciclo electoral en Ecuador 2020-2022
El proyecto 'Apoyo al ciclo electoral en Ecuador 2020-2022' es una iniciativa del CNE y del TCE que cuenta con el apoyo del PNUD en su implementación y el financiamiento de la Unión Europea, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Embajada de Suiza.
La iniciativa consta de dos ejes: el fortalecimiento institucional para la gestión de los resultados electorales, y la comunicación y transparencia en el ámbito electoral y el diálogo democrático plural.
El proyecto responde a una solicitud expresada por el CNE, y avalada por la Cancillería del Ecuador, y a las recomendaciones de la Misión de Evaluación de Necesidades llevada a cabo en 2019 por parte de la División de Asistencia Electoral de la Secretaría General de las Naciones Unidas. No contempla acciones de observación electoral ni de veeduría o auditoría al proceso.
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Comunicado de prensa
26 mayo 2021
La ONU busca inmunizar a su personal en 152 países para fortalecer su trabajo y continuar apoyando en la respuesta a la emergencia.
Con el afán de consolidar el compromiso anunciado por el Secretario General António Guterres, de proveer de una vacuna segura y eficaz a todo el personal de las Naciones Unidas, ha iniciado la vacunación de los equipos de la ONU y socios internacionales en 152 naciones. Esto se hará de dos maneras: a través del programa nacional de vacunación de cada país o, si es necesario, a través del programa de vacunación implementado por la ONU.
Para ello, se ha desarrollado un modelo de priorización de países desarrollado por la División de Gestión de Atención Médica y Seguridad y Salud Ocupacional (DHMOSH) y el Grupo de Trabajo de Directores Médicos de la ONU, basado en indicadores tales como la infraestructura médica, seguridad, casos de contagio en personal de la ONU y tasas de evacuación médica, y consideraciones de dificultad de acceder a una vacuna o a un servicio de salud.
Dentro de este proceso, se ha considerado al Ecuador como país beneficiario. Un embarque inicial de 1.000 dosis será administrado al personal de la ONU y sus socios implementadores, con el afán de proteger a las personas en mayor riesgo o más expuestas por las dinámicas de su trabajo en territorio o casas de salud, y asegurar que la cooperación y asistencia no se detengan en ninguna circunstancia. Este proceso ha contado con el apoyo y anuencia del Gobierno nacional, a través de la Cancillería y el Ministerio de Salud Pública del país.
Las vacunas que recibirá el personal de Naciones Unidas son autofinanciadas y no son parte del lote de vacunas que gestiona el gobierno nacional. Por lo tanto, no afecta a la distribución local y no representa una carga adicional para el sistema de salud del país.
Un esfuerzo global
Hasta ahora, las Naciones Unidas cuentan con vacunas para inocular a medio millón de personas que forman parte de las Naciones Unidas y personal relacionado. El proceso inició a mediados de abril, con la administración de vacunas para el personal de primera línea en Afganistán, y se proyectaba que al menos otros 10 países comiencen a administrar vacunas antes del final de la tercera semana de abril, y así, sucesivamente.
El Gobierno de la India también donó generosamente 200.000 dosis de la vacuna Astra Zeneca para el personal de mantenimiento de la paz (militares y policías). Varios otros Estados miembros también han expresado interés en donar vacunas a la ONU, incluida la Federación de Rusia y China.
Un principio importante de la estrategia de vacunación es que el personal de la ONU sea parte de los programas nacionales de vacunación en los países en los que está trabajando, se prevé una ejecución de programas de vacunación directos en 152 países, y los equipos ya participan activamente en 84 programas.
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Comunicado de prensa
17 mayo 2021
Siete resoluciones y 90 eventos paralelos en la 30ª sesión de la Comisión de Prevención del Delito y Justicia Penal (CCPCJ)
Entre el 17 y el 21 de mayo se lleva a cabo la 30ª sesión de la Comisión de Prevención del Delito y Justicia Penal (CCPCJ), que se celebra en un formato híbrido con una participación muy limitada en personas en Viena, Austria.
El primer día de la 30ª sesión se celebrará un segmento ceremonial de apertura para conmemorar el 30º aniversario de la Comisión. El segmento de apertura ceremonial incluirá comentarios de:
- Munir Akram, Presidente del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas;
- Ghada Waly, Directora Ejecutiva de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC);
- Alma Zadić, Ministra de Justicia de Austria;
- Marta Cartabia, Ministra de Justicia de Italia;
- Yōko Kamikawa, Ministra de Justicia de Japón;
- Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos;
- Anna Alvazzi del Frate, Presidenta de la Alianza de ONG sobre prevención del delito y justicia penal.
El tema del debate temático de este año es "Medidas eficaces para prevenir y combatir el tráfico ilícito de migrantes, protegiendo al mismo tiempo los derechos de los migrantes traficados, en particular de las mujeres y los niños, y los de los niños migrantes no acompañados". El primer día se organizará un taller de los institutos que componen la Red de Prevención del Delito y Justicia Penal de las Naciones Unidas (PNI) sobre un tema relacionado, a saber, "Lecciones aprendidas: Impacto del Protocolo contra el Tráfico Ilícito de Migrantes veinte años después".
Las resoluciones que está examinando la Comisión abordan los siguientes temas:
- El Plan de Acción Mundial de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Trata de Personas;
- Fortalecimiento de la cooperación internacional en la lucha contra el tráfico ilícito de migrantes;
- Prevención y lucha contra los delitos que afectan al medio ambiente;
- Decimocuarto Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Justicia Penal;
- Reducción de la reincidencia mediante la rehabilitación y la reinserción;
- Integración del deporte en las estrategias de prevención de la delincuencia juvenil y de justicia penal;
- Avanzar en la reforma del sistema de justicia penal en medio de la pandemia por coronavirus (COVID-19).
Durante la 30ª sesión de la CCPCJ se celebrarán unos 90 eventos paralelos en línea sobre temas que van desde la prevención y la lucha contra la violencia de género; el tratamiento y el enjuiciamiento de la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes; la prevención de la delincuencia juvenil; el apoyo a la rehabilitación y la reinserción de los reclusos; la prevención y la lucha contra la delincuencia organizada y la corrupción; el fortalecimiento de las respuestas en materia de prevención del delito y justicia penal, incluso en medio de la pandemia de COVID-19; y otros. Se espera que la cita reúna a participantes de los Estados miembros, entidades de la ONU, organizaciones intergubernamentales, la sociedad civil y la comunidad de profesionales.
Para seguir la apertura así como todos los segmentos abiertos, siga el siguiente enlace: https://www.unodc.org/unodc/en/commissions/CCPCJ/session/30_Session_2021/webcast.html.
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