Cuando prevenir vale más que reaccionar: la historia detrás del premio de Ecuador en la ONU
15 julio 2026
Liderado por el PNUD, ONU Mujeres y UNODC, el programa fue reconocido en la Sede de la ONU como una de las seis iniciativas más innovadoras del mundo en seguridad humana.
Celebrada en la Sede de las Naciones Unidas el 22 de junio de 2026, la ceremonia de los Premios de Seguridad Humana reconoció seis iniciativas destacadas de Ecuador, Ghana, Nepal, las Islas del Pacífico, Senegal y Siria. Aunque cada una respondió a un contexto distinto, en conjunto demostraron cómo el enfoque de seguridad humana ayuda a las comunidades a enfrentar desafíos interconectados, reduciendo vulnerabilidades, fortaleciendo capacidades y ampliando oportunidades.
Organizados por los copresidentes del Grupo de Amigos de la Seguridad Humana —las Misiones Permanentes de Costa Rica, Japón y Senegal ante las Naciones Unidas— en colaboración con la Unidad de Seguridad Humana de las Naciones Unidas, estos primeros Premios reconocieron programas que evidencian el potencial transformador del enfoque de seguridad humana. La ceremonia incluyó las palabras de Su Excelencia Arfiya Eri, Viceministra Parlamentaria de Asuntos Exteriores de Japón; el señor Alexander De Croo, Administrador del PNUD; y la señora Catherine Russell, Directora Ejecutiva de UNICEF. A continuación, se realizó una mesa redonda moderada por el señor Maher Nasser, en la que los galardonados compartieron sus experiencias.
Las seis iniciativas premiadas muestran por qué el enfoque de seguridad humana cobra cada vez más relevancia en un mundo de riesgos complejos e interconectados. Al abordar las realidades concretas de la vida de las personas, demuestran cómo las soluciones integradas, centradas en las personas y preventivas pueden fortalecer la resiliencia, proteger los avances en desarrollo e impulsar una paz sostenible.
Prevención del crimen y la violencia en Ecuador
Frente al aumento de la violencia y el crimen organizado en Ecuador, este programa trasladó el enfoque de la respuesta a la inseguridad hacia su prevención. Al fortalecer las instituciones públicas junto con el liderazgo de mujeres, jóvenes y comunidades locales, abordó las condiciones subyacentes que permiten el arraigo de la violencia, al tiempo que construyó confianza entre la ciudadanía y el gobierno.
El programa contribuyó a institucionalizar nuevos enfoques de seguridad ciudadana, entre ellos una guía de planificación local adoptada a nivel nacional, además de aportes a estrategias para prevenir el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes por parte de grupos criminales. También abrió nuevos espacios para que mujeres y jóvenes participen en la formulación de políticas de prevención. Según Fernando Pachano, del PNUD Ecuador, uno de los mayores logros del programa fue lograr "un cambio de mentalidad", posicionando la prevención como "una alternativa creíble y necesaria frente a los enfoques reactivos" centrados en la seguridad. Puede conocer más sobre el programa aquí.