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Los Objetivos de Desarrollo Sostenible en Ecuador
El Ecuador ratificó su compromiso con los ODS y declaró la Agenda 2030 como política pública del Gobierno Nacional. La Asamblea Nacional, por su parte, adoptó una resolución en la que se compromete con la implementación de los ODS y los coloca como un referente obligatorio para su trabajo. A nivel local, varios gobiernos autónomos descentralizados han articulado su planificación para el cumplimiento de la agenda global. También el sector privado, la sociedad civil y la academia se han sumado a este compromiso nacional, bajo la premisa de caminar juntos hacia objetivos comunes para asegurar la igualdad de oportunidades y una vida digna para todas las personas.
Foto
01 diciembre 2025
Lugares y personas: el testimonio de la visita a Orellana y Sucumbíos
La primera visita de la Coordinadora Residente de la ONU a terreno dejó estos testimonios.
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https://www.flickr.com/photos/onuecuador/albums/72177720330697164
Video
01 diciembre 2025
En primera persona: Visitamos Orellana y Sucumbíos
En la primera visita a terreno, la Coordinadora Residente de la ONU en Ecuador, Laura Melo, visitó proyectos y comunidades de las provincias de Sucumbíos y Orellana, en el oriente ecuatoriano. En la visita, acompañada de Federico Agusti, representante de ACNUR en Ecuador, y Camila Cely, oficial de programas de OIM en el país, tuvo contacto con autoridades, colegas y personas comprometidas con el desarrollo sostenible y los derechos humanos. Te lo contamos en primera persona.
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Publicación
03 abril 2025
Reporte 2024 del Marco de Cooperación de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible - Ecuador
El Equipo de Naciones Unidas en Ecuador está compuesto por un grupo diverso de agencias, fondos y programas de la ONU que trabajan de manera conjunta para apoyar al país en la consolidación de su desarrollo sostenible, la promoción de los derechos humanos y la construcción de paz. El Reporte 2024 recoge hitos y hallazgos de nuestra labor, posible gracias a socios donantes, personal altamente calificado, y una estrecha coordinación con el Estado ecuatoriano.
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Publicación
25 agosto 2022
Marco de Cooperación de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible Ecuador 2022-2026
Este documento determina la contribución colectiva de la ONU en su acompañamiento al compromiso del país hacia alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, para un período de cuatro años, con un enfoque de derechos humanos, igualdad de género y sostenibilidad ambiental.
El Marco de Cooperación fue elaborado con el aporte de más de 500 personas de sectores de gobierno, empresa privada, sociedad civil y defensores de derechos humanos, academia, gremios, comunidad internacional, y titulares de derechos como grupos en situación de vulnerabilidad, incluyendo jóvenes, mujeres, indígenas y afrodescendientes, entre otros.
El documento define cuatro prioridades estratégicas de la ONU para el periodo 2022 -2026. Estas prioridades se enfocan en: la protección social y servicios sociales de calidad; la gestión ambiental y acción climática; la contribución a la igualdad socioeconómica y la transformación productiva sostenible y; la contribución al fortalecimiento del Estado de derechos, a través de instituciones sólidas y una mayor cohesión social.
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Comunicado de prensa
23 septiembre 2025
Discurso del Secretario General ante la 80 Asamblea General en la apertura del Debate General
"Permítanme comenzar con dos palabras que no hemos podido decir lo suficiente en este Salón:
Señora Presidenta,
Excelencias,
Damas y caballeros,
Hace ochenta años, en un mundo devastado por la guerra, las y los líderes tomaron una decisión.
La cooperación sobre el caos.
La ley sobre la anarquía.
La paz sobre el conflicto.
Esa decisión dio origen a las Naciones Unidas, no como un sueño de perfección, sino como una estrategia práctica para la supervivencia de la humanidad.
Muchos de nuestras y nuestros fundadores habían visto de primera mano el infierno de los campos de exterminio y el terror de la guerra.
Sabían que el verdadero liderazgo significaba crear un sistema para evitar la repetición de esos horrores.
Un cortafuegos contra las llamas del conflicto y la Tercera Guerra Mundial.
Un foro para que los Estados soberanos buscaran el diálogo y la cooperación.
Y una afirmación concreta de una verdad humana esencial:
Estamos todas juntas y juntos en esto.
Este Salón de la Asamblea General es el latido de esa verdad.
Por eso, durante décadas, las y los líderes mundiales han venido a este podio único en su tipo.
Por eso están ustedes aquí hoy.
Porque, en su mejor versión, las Naciones Unidas son más que un lugar de encuentro.
Son una brújula moral.
Una fuerza para la paz y el mantenimiento de la paz.
Un guardián del derecho internacional.
Un catalizador para el desarrollo sostenible.
Un salvavidas para las personas en crisis.
Un faro para los derechos humanos.
Un centro que transforma sus decisiones —las decisiones de los Estados Miembros— en acción.
Ochenta años después, nos enfrentamos de nuevo a la pregunta que enfrentaron nuestros fundadores, solo que ahora es más urgente, más entrelazada, más implacable:
¿Qué tipo de mundo elegimos construir en conjunto?
Excelencias,
Tenemos mucho trabajo por delante… mientras que nuestra capacidad para realizar ese trabajo se está viendo recortada.
Hemos entrado en una era de perturbaciones imprudentes y sufrimiento humano implacable.
Miren a su alrededor.
Los principios de las Naciones Unidas que ustedes han establecido están bajo asedio.
Escuchen.
Los pilares de la paz y el progreso se tambalean bajo el peso de la impunidad, la desigualdad y la indiferencia.
Naciones soberanas, invadidas.
El hambre, utilizada como arma.
La verdad, silenciada.
Humo que se eleva de ciudades bombardeadas.
Ira creciente en sociedades fracturadas.
Mares en ascenso que devoran las costas.
Cada uno es una advertencia.
Cada uno es una pregunta.
¿Qué tipo de mundo elegiremos?
¿Un mundo de poder bruto — o un mundo de leyes?
¿Un mundo que es una lucha por el interés propio — o un mundo donde las naciones se unen?
¿Un mundo donde la fuerza hace el derecho — o un mundo de derechos para todas y todos?
Excelencias,
Nuestro mundo se está volviendo cada vez más multipolar.
Esto es positivo — refleja un panorama global más diverso y dinámico.
Pero la multipolaridad sin instituciones multilaterales eficaces conduce al caos — como Europa aprendió de la manera más dura con la Primera Guerra Mundial. Era multipolar, pero no había instituciones multilaterales.
Seamos claros:
La cooperación internacional no es ingenuidad.
Es pragmatismo realista.
En un mundo donde las amenazas cruzan fronteras, el aislamiento es una ilusión.
Ningún país puede detener una pandemia solo.
Ningún ejército puede frenar el aumento de las temperaturas.
Ningún algoritmo puede reconstruir la confianza una vez que se ha roto.
Estas son pruebas de estrés globales — de nuestros sistemas, nuestra solidaridad y nuestra determinación.
Estoy convencido:
Podemos superar estas pruebas.
Y debemos hacerlo.
Porque la gente en todas partes exige algo mejor.
Les debemos un sistema digno de su confianza — y un futuro digno de sus sueños.
Y por eso, debemos tomar la decisión — una decisión activa.
Reafirmar el imperativo del derecho internacional.
Reafirmar la centralidad del multilateralismo.
Reforzar la justicia y los derechos humanos.
Y renovar nuestro compromiso con los principios que dieron origen a nuestra organización — y con la promesa contenida en sus primeras palabras:
“Nosotros los pueblos”.
Excelencias,
Las decisiones que enfrentamos no forman parte de un debate ideológico.
Son una cuestión de vida o muerte para millones.
Al observar el panorama global, debemos tomar cinco decisiones críticas.
Primero, debemos elegir la paz basada en el derecho internacional.
La paz es nuestra primera obligación.
Sin embargo, hoy en día, las guerras arden con una barbarie que juramos no volver a permitir.
Demasiado a menudo, la Carta se emplea cuando conviene y se pisotea cuando no.
Pero la Carta no es opcional. Es nuestra base.
Y cuando la base se resquebraja, todo lo construido sobre ella se fractura.
En todo el mundo, vemos países actuando como si las reglas no se aplicaran a ellos.
Vemos a seres humanos tratados como menos que humanos.
Y debemos denunciarlo.
La impunidad es la madre del caos — y ha engendrado algunos de los conflictos más atroces de nuestro tiempo.
En Sudán, los civiles están siendo masacrados, hambrientos y silenciados. Las mujeres y las niñas enfrentan una violencia indescriptible.
No hay solución militar.
Insto a todas las partes, incluidas las presentes en este Salón: Pongan fin al apoyo externo que alimenta este derramamiento de sangre. Esfuércense por proteger a las y los civiles.
Porque el pueblo sudanés merece paz, dignidad y esperanza.
En Ucrania, la violencia implacable sigue matando a civiles, destruyendo infraestructuras civiles y amenazando la paz y la seguridad mundiales.
Felicito los recientes esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos y otros. Debemos trabajar por un alto el fuego total y una paz justa y duradera, de conformidad con la Carta, las resoluciones de la ONU y el derecho internacional.
En Gaza, los horrores se acercan a un tercer año monstruoso. Son el resultado de decisiones que desafían la humanidad básica.
La magnitud de la muerte y la destrucción supera cualquier otro conflicto en mis años como Secretario General.
La Corte Internacional de Justicia ha emitido medidas provisionales legalmente vinculantes en el caso denominado: “Aplicación de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio en la Franja de Gaza”.
Desde entonces, se ha declarado una hambruna y la matanza se ha intensificado.
Las medidas estipuladas por la Corte Internacional de Justicia deben implementarse — plena e inmediatamente.
Nada puede justificar los horribles ataques terroristas de Hamás del 7 de octubre ni la toma de rehenes, ambos condenados repetidamente por mí.
Y nada puede justificar el castigo colectivo del pueblo palestino y la destrucción sistemática de Gaza.
Sabemos lo que se necesita:
Alto el fuego permanente ahora. Todas y todos los rehenes liberados ahora. Acceso humanitario pleno ahora.
Y no debemos ceder en la única respuesta viable para una paz sostenible en Oriente Medio: una solución de dos Estados, como se reafirmó elocuentemente ayer.
Debemos revertir urgentemente las tendencias peligrosas sobre el terreno.
La expansión y violencia implacables de los colonos, y la amenaza inminente de anexión, deben detenerse.
En todas partes — desde Haití hasta Yemen, Myanmar, el Sahel y más allá — debemos elegir la paz anclada en el derecho internacional.
El año pasado trajo destellos de esperanza, incluyendo: el alto el fuego entre Camboya y Tailandia, y el acuerdo entre Azerbaiyán y Armenia, mediado por Estados Unidos.
Pero demasiadas crisis continúan sin control.
La impunidad prevalece.
La anarquía es contagiosa.
Invita al caos, acelera el terror y arriesga una carrera nuclear sin control.
Cuando la rendición de cuentas disminuye, los cementerios crecen.
Cuando el personal y las instalaciones de la ONU son atacados — violando obligaciones legales — también se ataca el núcleo de nuestra capacidad para servir y cumplir.
El Consejo de Seguridad debe estar a la altura de sus responsabilidades.
Debe ser más representativo, más transparente y más eficaz.
Y más allá de la respuesta a las crisis, debemos abordar las injusticias que encienden los conflictos — exclusión, desigualdad, impunidad y corrupción.
La forma más segura de silenciar las armas es alzar la voz por la justicia.
La verdadera seguridad nace de la equidad y la oportunidad para todas y todos.Lo que me lleva al segundo punto: debemos elegir la dignidad humana y los derechos humanos.
Los derechos humanos no son un adorno de la paz: son su fundamento.
Los derechos humanos —económicos, sociales, culturales, políticos, civiles— son universales, indivisibles e interdependientes.
Elegir los derechos significa más que palabras.
Significa justicia en lugar de silencio.
Significa proteger la libertad y el espacio cívico;
Avanzar en la igualdad para mujeres y niñas;
Enfrentar el racismo y la intolerancia en todas sus formas;
Proteger a las y los defensores de los derechos humanos, periodistas y la libertad de expresión;
Y defender los derechos de las personas refugiadas y migrantes, para que la movilidad sea segura y esté basada en el derecho internacional.
Los derechos humanos son una batalla diaria — en línea y fuera de línea.
Requieren voluntad política.
Pero la dignidad no es solo cuestión de derechos protegidos.
Es cuestión de derechos cumplidos — a través de un desarrollo inclusivo y resiliente.
Derechos que cierran la puerta a la pobreza y el hambre.
Derechos que abren puertas a la educación, la salud y la oportunidad.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son nuestra hoja de ruta compartida para hacer realidad estos derechos.
Pero avanzar por cualquier camino requiere combustible.
La financiación es ese combustible.
Hemos visto lo que puede lograr el desarrollo bien hecho:
En la última década, millones más han accedido a la electricidad, la cocina limpia y el internet.
El matrimonio infantil está disminuyendo.
La representación de las mujeres está creciendo.
Pero los recortes en la ayuda están causando estragos.
Son una sentencia de muerte para muchos.
Un futuro robado para muchos más.
Esta es la paradoja de nuestro tiempo:
Sabemos lo que necesitamos… pero estamos retirando el propio salvavidas que lo hace posible.
Para elegir la dignidad, debemos elegir la justicia financiera y la solidaridad.
Necesitamos reformar la arquitectura financiera internacional para que impulse el desarrollo para todos.
Con Bancos Multilaterales de Desarrollo más grandes y audaces — prestando y apalancando más inversión y financiamiento privado.
Con alivio de la deuda más rápido y justo — que llegue a todos los países en crisis, incluidas las economías de ingresos medios.
Con recursos que permanezcan donde pertenecen — combatiendo los flujos ilícitos y las prácticas fiscales abusivas que roban el futuro a las sociedades.
Y con instituciones financieras globales que representen el mundo actual — con mucha mayor participación de los países en desarrollo.
Elijamos una economía global que funcione para todas y todos.
Elijamos los derechos humanos y la dignidad.
Y demos impulso a una transición justa para las personas y el planeta.
Lo que nos lleva a la tercera elección: debemos elegir la justicia climática.
La crisis climática se está acelerando.
Y también lo están las soluciones.
El futuro de la energía limpia ya no es una promesa lejana. Está aquí.
Ningún gobierno, industria o interés particular puede detenerlo.
Pero algunos lo intentan — perjudicando economías, perpetuando precios más altos y desperdiciando una oportunidad histórica.
Excelencias,
Los combustibles fósiles son una apuesta perdedora.
El año pasado, casi toda la nueva capacidad energética provino de fuentes renovables — y la inversión está aumentando.
Las energías renovables son la fuente de energía nueva más barata y rápida.
Crean empleos, impulsan el crecimiento, protegen las economías de la volatilidad de los mercados de petróleo y gas, conectan a los desconectados y pueden liberarnos de la tiranía de los combustibles fósiles.
Pero no al ritmo actual.
La inversión en energía limpia sigue siendo desigual.
Las redes y el almacenamiento del siglo XXI no se están desplegando lo suficientemente rápido.
Y los subsidios públicos, provenientes del dinero de los contribuyentes, siguen fluyendo a los combustibles fósiles en una proporción de nueve a uno respecto a la energía limpia.
Mientras tanto, las emisiones, las temperaturas y los desastres siguen aumentando.
Y quienes menos responsabilidad tienen, son quienes más sufren.
La ciencia dice que limitar el aumento de la temperatura global a 1.5 grados para finales de este siglo aún es posible.
Pero la ventana se está cerrando.
La Corte Internacional de Justicia ha afirmado la obligación legal de los Estados.
Debemos intensificar la acción y la ambición, especialmente a través de planes climáticos nacionales más sólidos.
Mañana, daré la bienvenida a líderes para anunciar nuevos objetivos.
El G20, los mayores emisores, debe liderar, guiado por responsabilidades comunes pero diferenciadas.
Pero todos los países deben actuar mientras nos dirigimos a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima en Brasil.
Acelerando la acción en energía, bosques, metano y descarbonización industrial.
Definiendo una hoja de ruta creíble para movilizar 1.3 billones de dólares estadounidenses anualmente en financiamiento climático para países en desarrollo para 2035.
Apoyando transiciones justas.
Duplicando el financiamiento para la adaptación a al menos 40 mil millones de dólares estadounidenses este año y desplegando rápidamente herramientas probadas para desbloquear miles de millones más en financiamiento concesional.
Y capitalizando el Fondo de Pérdidas y Daños con contribuciones significativas.
Todo esto requiere que gobiernos, instituciones financieras internacionales, filantropías, sociedad civil y sector privado trabajen juntos:
Para proporcionar espacio fiscal a los países en desarrollo y desbloquear nuevas fuentes innovadoras de financiamiento a gran escala — incluyendo gravámenes solidarios sobre sectores altamente emisores y canjes de deuda.
Tenemos las soluciones y las herramientas.
Pero debemos elegir la justicia climática y la acción climática.
Cuarto, debemos elegir poner la tecnología al servicio de la humanidad.
La inteligencia artificial está reescribiendo la existencia humana en tiempo real.
Transformando cómo aprendemos, trabajamos, nos comunicamos — y en qué podemos confiar.
La pregunta no es cómo detenerla, sino cómo orientarla para el bien común.
La tecnología debe ser nuestra servidora — no nuestra dueña.
Debe promover los derechos humanos, la dignidad humana y la autonomía humana.
Sin embargo, hoy en día, el avance de la Inteligencia Artificial (IA) supera la regulación y la responsabilidad — y está concentrado en pocas manos.
Y los riesgos se expanden a nuevas fronteras — desde la biotecnología hasta las armas autónomas.
Estamos presenciando el surgimiento de herramientas para la vigilancia masiva, el control social masivo, la disrupción masiva e incluso la destrucción masiva.
Herramientas que pueden agotar la energía, tensionar los ecosistemas e intensificar la carrera por minerales críticos — potencialmente alimentando la inestabilidad y el conflicto.
Sin embargo, estas tecnologías siguen en gran medida sin gobernanza.
Necesitamos salvaguardas universales y normas comunes — en todas las plataformas.
Ninguna empresa debe estar por encima de la ley.
Ninguna máquina debe decidir quién vive o muere.
Ningún sistema debe desplegarse sin transparencia, seguridad y rendición de cuentas.
El mes pasado, esta Asamblea dio un paso histórico, estableciendo un Panel Científico Internacional Independiente sobre IA y un Diálogo Global Anual sobre la Gobernanza de la IA.
Dos nuevos pilares de una arquitectura compartida:
Conectando la ciencia con la política para aportar claridad y visión de futuro;
Permitiendo que la innovación prospere mientras se promueven nuestros valores y derechos;
Y asegurando que gobiernos, empresas y sociedad civil puedan ayudar a definir normas comunes.
Debemos construir sobre estos mecanismos — y cerrar la brecha de capacidades.
Todos los países deben poder diseñar y desarrollar IA — no solo consumirla.
He propuesto opciones de financiamiento voluntario para desarrollar capacidad informática, datos y habilidades en IA en los países en desarrollo.
Ningún país debe quedar excluido del futuro digital — ni quedar atrapado en sistemas que no puede moldear ni confiar.
Los gobiernos deben liderar con visión.
Las empresas deben actuar con responsabilidad.
Y nosotros — la comunidad internacional — debemos asegurar que la tecnología eleve a la humanidad.
Así que elijamos:
Cooperación sobre fragmentación;
Ética sobre conveniencia;
Y transparencia sobre opacidad.
La tecnología no nos esperará.
Pero aún podemos elegir a qué sirve.
Elijamos sabiamente.Quinto y último, para alcanzar todos estos objetivos, debemos elegir fortalecer a las Naciones Unidas para el siglo XXI.
Las fuerzas que sacuden nuestro mundo también están poniendo a prueba los cimientos del sistema de las Naciones Unidas.
Estamos siendo golpeados por crecientes tensiones y divisiones geopolíticas, incertidumbre crónica y una presión financiera cada vez mayor.
Pero quienes dependen de las Naciones Unidas no deben cargar con el costo.
Especialmente ahora, cuando por cada dólar invertido en apoyar nuestro trabajo fundamental para construir la paz el mundo gasta 750 dólares en armas de guerra.
Esto no solo es insostenible, es indefendible.
En este momento de crisis, las Naciones Unidas nunca han sido más esenciales.
El mundo necesita nuestra legitimidad única. Nuestro poder de convocatoria. Nuestra visión para unir naciones, tender puentes y enfrentar los desafíos que tenemos por delante.
El Pacto para el Futuro ha demostrado su determinación de construir unas Naciones Unidas más fuertes, inclusivas y eficaces.
Esa es la lógica — y la urgencia — de nuestra Iniciativa ONU80.
Nos estamos moviendo con rapidez y decisión.
He presentado propuestas concretas:
Un presupuesto revisado para 2026 que refuerza la rendición de cuentas, mejora la entrega y reduce costos.
Reformas prácticas para implementar mandatos de manera más eficaz y eficiente, con mayor impacto.
Y propuestas para impulsar un cambio de paradigma en la estructura de la ONU y en cómo trabajan juntas sus partes.
La mayoría de estas decisiones recaen en ustedes, los Estados Miembros.
Avanzaremos con pleno respeto a los procedimientos establecidos.
Juntas y juntos, elijamos invertir en unas Naciones Unidas que se adapten, innoven y estén facultadas para cumplir para las personas en todas partes.
Excelencias,
Mi mensaje principal se resume en esto: Ahora es el momento de elegir.
No basta con saber cuáles son las decisiones correctas.
Les insto a tomarlas.
Crecí en un mundo donde las opciones eran pocas.
Me crié en la oscuridad de una dictadura, donde el miedo silenciaba las voces y la esperanza casi se extinguía.
Sin embargo, incluso en las horas más sombrías, especialmente entonces, descubrí una verdad que nunca me ha abandonado:
El poder no reside en manos de quienes dominan o dividen.
El verdadero poder surge de las personas, de nuestra determinación compartida de defender la dignidad.
De defender la igualdad.
De creer, con firmeza, en nuestra humanidad común y en el potencial de cada ser humano.
Aprendí desde temprano a perseverar. A alzar la voz. A negarme a rendirme.
Sin importar el desafío. Sin importar el obstáculo. Sin importar la hora.
Debemos, y lo haremos, superar.
Porque en un mundo de muchas opciones, hay una elección que nunca debemos tomar:
La elección de rendirnos.
Nunca debemos rendirnos.
Esa es mi promesa para ustedes.
Por la paz. Por la dignidad. Por la justicia. Por la humanidad.
Por el mundo que sabemos que es posible cuando trabajamos como uno solo.
Nunca, nunca me rendiré.
Gracias".
Señora Presidenta,
Excelencias,
Damas y caballeros,
Hace ochenta años, en un mundo devastado por la guerra, las y los líderes tomaron una decisión.
La cooperación sobre el caos.
La ley sobre la anarquía.
La paz sobre el conflicto.
Esa decisión dio origen a las Naciones Unidas, no como un sueño de perfección, sino como una estrategia práctica para la supervivencia de la humanidad.
Muchos de nuestras y nuestros fundadores habían visto de primera mano el infierno de los campos de exterminio y el terror de la guerra.
Sabían que el verdadero liderazgo significaba crear un sistema para evitar la repetición de esos horrores.
Un cortafuegos contra las llamas del conflicto y la Tercera Guerra Mundial.
Un foro para que los Estados soberanos buscaran el diálogo y la cooperación.
Y una afirmación concreta de una verdad humana esencial:
Estamos todas juntas y juntos en esto.
Este Salón de la Asamblea General es el latido de esa verdad.
Por eso, durante décadas, las y los líderes mundiales han venido a este podio único en su tipo.
Por eso están ustedes aquí hoy.
Porque, en su mejor versión, las Naciones Unidas son más que un lugar de encuentro.
Son una brújula moral.
Una fuerza para la paz y el mantenimiento de la paz.
Un guardián del derecho internacional.
Un catalizador para el desarrollo sostenible.
Un salvavidas para las personas en crisis.
Un faro para los derechos humanos.
Un centro que transforma sus decisiones —las decisiones de los Estados Miembros— en acción.
Ochenta años después, nos enfrentamos de nuevo a la pregunta que enfrentaron nuestros fundadores, solo que ahora es más urgente, más entrelazada, más implacable:
¿Qué tipo de mundo elegimos construir en conjunto?
Excelencias,
Tenemos mucho trabajo por delante… mientras que nuestra capacidad para realizar ese trabajo se está viendo recortada.
Hemos entrado en una era de perturbaciones imprudentes y sufrimiento humano implacable.
Miren a su alrededor.
Los principios de las Naciones Unidas que ustedes han establecido están bajo asedio.
Escuchen.
Los pilares de la paz y el progreso se tambalean bajo el peso de la impunidad, la desigualdad y la indiferencia.
Naciones soberanas, invadidas.
El hambre, utilizada como arma.
La verdad, silenciada.
Humo que se eleva de ciudades bombardeadas.
Ira creciente en sociedades fracturadas.
Mares en ascenso que devoran las costas.
Cada uno es una advertencia.
Cada uno es una pregunta.
¿Qué tipo de mundo elegiremos?
¿Un mundo de poder bruto — o un mundo de leyes?
¿Un mundo que es una lucha por el interés propio — o un mundo donde las naciones se unen?
¿Un mundo donde la fuerza hace el derecho — o un mundo de derechos para todas y todos?
Excelencias,
Nuestro mundo se está volviendo cada vez más multipolar.
Esto es positivo — refleja un panorama global más diverso y dinámico.
Pero la multipolaridad sin instituciones multilaterales eficaces conduce al caos — como Europa aprendió de la manera más dura con la Primera Guerra Mundial. Era multipolar, pero no había instituciones multilaterales.
Seamos claros:
La cooperación internacional no es ingenuidad.
Es pragmatismo realista.
En un mundo donde las amenazas cruzan fronteras, el aislamiento es una ilusión.
Ningún país puede detener una pandemia solo.
Ningún ejército puede frenar el aumento de las temperaturas.
Ningún algoritmo puede reconstruir la confianza una vez que se ha roto.
Estas son pruebas de estrés globales — de nuestros sistemas, nuestra solidaridad y nuestra determinación.
Estoy convencido:
Podemos superar estas pruebas.
Y debemos hacerlo.
Porque la gente en todas partes exige algo mejor.
Les debemos un sistema digno de su confianza — y un futuro digno de sus sueños.
Y por eso, debemos tomar la decisión — una decisión activa.
Reafirmar el imperativo del derecho internacional.
Reafirmar la centralidad del multilateralismo.
Reforzar la justicia y los derechos humanos.
Y renovar nuestro compromiso con los principios que dieron origen a nuestra organización — y con la promesa contenida en sus primeras palabras:
“Nosotros los pueblos”.
Excelencias,
Las decisiones que enfrentamos no forman parte de un debate ideológico.
Son una cuestión de vida o muerte para millones.
Al observar el panorama global, debemos tomar cinco decisiones críticas.
Primero, debemos elegir la paz basada en el derecho internacional.
La paz es nuestra primera obligación.
Sin embargo, hoy en día, las guerras arden con una barbarie que juramos no volver a permitir.
Demasiado a menudo, la Carta se emplea cuando conviene y se pisotea cuando no.
Pero la Carta no es opcional. Es nuestra base.
Y cuando la base se resquebraja, todo lo construido sobre ella se fractura.
En todo el mundo, vemos países actuando como si las reglas no se aplicaran a ellos.
Vemos a seres humanos tratados como menos que humanos.
Y debemos denunciarlo.
La impunidad es la madre del caos — y ha engendrado algunos de los conflictos más atroces de nuestro tiempo.
En Sudán, los civiles están siendo masacrados, hambrientos y silenciados. Las mujeres y las niñas enfrentan una violencia indescriptible.
No hay solución militar.
Insto a todas las partes, incluidas las presentes en este Salón: Pongan fin al apoyo externo que alimenta este derramamiento de sangre. Esfuércense por proteger a las y los civiles.
Porque el pueblo sudanés merece paz, dignidad y esperanza.
En Ucrania, la violencia implacable sigue matando a civiles, destruyendo infraestructuras civiles y amenazando la paz y la seguridad mundiales.
Felicito los recientes esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos y otros. Debemos trabajar por un alto el fuego total y una paz justa y duradera, de conformidad con la Carta, las resoluciones de la ONU y el derecho internacional.
En Gaza, los horrores se acercan a un tercer año monstruoso. Son el resultado de decisiones que desafían la humanidad básica.
La magnitud de la muerte y la destrucción supera cualquier otro conflicto en mis años como Secretario General.
La Corte Internacional de Justicia ha emitido medidas provisionales legalmente vinculantes en el caso denominado: “Aplicación de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio en la Franja de Gaza”.
Desde entonces, se ha declarado una hambruna y la matanza se ha intensificado.
Las medidas estipuladas por la Corte Internacional de Justicia deben implementarse — plena e inmediatamente.
Nada puede justificar los horribles ataques terroristas de Hamás del 7 de octubre ni la toma de rehenes, ambos condenados repetidamente por mí.
Y nada puede justificar el castigo colectivo del pueblo palestino y la destrucción sistemática de Gaza.
Sabemos lo que se necesita:
Alto el fuego permanente ahora. Todas y todos los rehenes liberados ahora. Acceso humanitario pleno ahora.
Y no debemos ceder en la única respuesta viable para una paz sostenible en Oriente Medio: una solución de dos Estados, como se reafirmó elocuentemente ayer.
Debemos revertir urgentemente las tendencias peligrosas sobre el terreno.
La expansión y violencia implacables de los colonos, y la amenaza inminente de anexión, deben detenerse.
En todas partes — desde Haití hasta Yemen, Myanmar, el Sahel y más allá — debemos elegir la paz anclada en el derecho internacional.
El año pasado trajo destellos de esperanza, incluyendo: el alto el fuego entre Camboya y Tailandia, y el acuerdo entre Azerbaiyán y Armenia, mediado por Estados Unidos.
Pero demasiadas crisis continúan sin control.
La impunidad prevalece.
La anarquía es contagiosa.
Invita al caos, acelera el terror y arriesga una carrera nuclear sin control.
Cuando la rendición de cuentas disminuye, los cementerios crecen.
Cuando el personal y las instalaciones de la ONU son atacados — violando obligaciones legales — también se ataca el núcleo de nuestra capacidad para servir y cumplir.
El Consejo de Seguridad debe estar a la altura de sus responsabilidades.
Debe ser más representativo, más transparente y más eficaz.
Y más allá de la respuesta a las crisis, debemos abordar las injusticias que encienden los conflictos — exclusión, desigualdad, impunidad y corrupción.
La forma más segura de silenciar las armas es alzar la voz por la justicia.
La verdadera seguridad nace de la equidad y la oportunidad para todas y todos.Lo que me lleva al segundo punto: debemos elegir la dignidad humana y los derechos humanos.
Los derechos humanos no son un adorno de la paz: son su fundamento.
Los derechos humanos —económicos, sociales, culturales, políticos, civiles— son universales, indivisibles e interdependientes.
Elegir los derechos significa más que palabras.
Significa justicia en lugar de silencio.
Significa proteger la libertad y el espacio cívico;
Avanzar en la igualdad para mujeres y niñas;
Enfrentar el racismo y la intolerancia en todas sus formas;
Proteger a las y los defensores de los derechos humanos, periodistas y la libertad de expresión;
Y defender los derechos de las personas refugiadas y migrantes, para que la movilidad sea segura y esté basada en el derecho internacional.
Los derechos humanos son una batalla diaria — en línea y fuera de línea.
Requieren voluntad política.
Pero la dignidad no es solo cuestión de derechos protegidos.
Es cuestión de derechos cumplidos — a través de un desarrollo inclusivo y resiliente.
Derechos que cierran la puerta a la pobreza y el hambre.
Derechos que abren puertas a la educación, la salud y la oportunidad.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son nuestra hoja de ruta compartida para hacer realidad estos derechos.
Pero avanzar por cualquier camino requiere combustible.
La financiación es ese combustible.
Hemos visto lo que puede lograr el desarrollo bien hecho:
En la última década, millones más han accedido a la electricidad, la cocina limpia y el internet.
El matrimonio infantil está disminuyendo.
La representación de las mujeres está creciendo.
Pero los recortes en la ayuda están causando estragos.
Son una sentencia de muerte para muchos.
Un futuro robado para muchos más.
Esta es la paradoja de nuestro tiempo:
Sabemos lo que necesitamos… pero estamos retirando el propio salvavidas que lo hace posible.
Para elegir la dignidad, debemos elegir la justicia financiera y la solidaridad.
Necesitamos reformar la arquitectura financiera internacional para que impulse el desarrollo para todos.
Con Bancos Multilaterales de Desarrollo más grandes y audaces — prestando y apalancando más inversión y financiamiento privado.
Con alivio de la deuda más rápido y justo — que llegue a todos los países en crisis, incluidas las economías de ingresos medios.
Con recursos que permanezcan donde pertenecen — combatiendo los flujos ilícitos y las prácticas fiscales abusivas que roban el futuro a las sociedades.
Y con instituciones financieras globales que representen el mundo actual — con mucha mayor participación de los países en desarrollo.
Elijamos una economía global que funcione para todas y todos.
Elijamos los derechos humanos y la dignidad.
Y demos impulso a una transición justa para las personas y el planeta.
Lo que nos lleva a la tercera elección: debemos elegir la justicia climática.
La crisis climática se está acelerando.
Y también lo están las soluciones.
El futuro de la energía limpia ya no es una promesa lejana. Está aquí.
Ningún gobierno, industria o interés particular puede detenerlo.
Pero algunos lo intentan — perjudicando economías, perpetuando precios más altos y desperdiciando una oportunidad histórica.
Excelencias,
Los combustibles fósiles son una apuesta perdedora.
El año pasado, casi toda la nueva capacidad energética provino de fuentes renovables — y la inversión está aumentando.
Las energías renovables son la fuente de energía nueva más barata y rápida.
Crean empleos, impulsan el crecimiento, protegen las economías de la volatilidad de los mercados de petróleo y gas, conectan a los desconectados y pueden liberarnos de la tiranía de los combustibles fósiles.
Pero no al ritmo actual.
La inversión en energía limpia sigue siendo desigual.
Las redes y el almacenamiento del siglo XXI no se están desplegando lo suficientemente rápido.
Y los subsidios públicos, provenientes del dinero de los contribuyentes, siguen fluyendo a los combustibles fósiles en una proporción de nueve a uno respecto a la energía limpia.
Mientras tanto, las emisiones, las temperaturas y los desastres siguen aumentando.
Y quienes menos responsabilidad tienen, son quienes más sufren.
La ciencia dice que limitar el aumento de la temperatura global a 1.5 grados para finales de este siglo aún es posible.
Pero la ventana se está cerrando.
La Corte Internacional de Justicia ha afirmado la obligación legal de los Estados.
Debemos intensificar la acción y la ambición, especialmente a través de planes climáticos nacionales más sólidos.
Mañana, daré la bienvenida a líderes para anunciar nuevos objetivos.
El G20, los mayores emisores, debe liderar, guiado por responsabilidades comunes pero diferenciadas.
Pero todos los países deben actuar mientras nos dirigimos a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima en Brasil.
Acelerando la acción en energía, bosques, metano y descarbonización industrial.
Definiendo una hoja de ruta creíble para movilizar 1.3 billones de dólares estadounidenses anualmente en financiamiento climático para países en desarrollo para 2035.
Apoyando transiciones justas.
Duplicando el financiamiento para la adaptación a al menos 40 mil millones de dólares estadounidenses este año y desplegando rápidamente herramientas probadas para desbloquear miles de millones más en financiamiento concesional.
Y capitalizando el Fondo de Pérdidas y Daños con contribuciones significativas.
Todo esto requiere que gobiernos, instituciones financieras internacionales, filantropías, sociedad civil y sector privado trabajen juntos:
Para proporcionar espacio fiscal a los países en desarrollo y desbloquear nuevas fuentes innovadoras de financiamiento a gran escala — incluyendo gravámenes solidarios sobre sectores altamente emisores y canjes de deuda.
Tenemos las soluciones y las herramientas.
Pero debemos elegir la justicia climática y la acción climática.
Cuarto, debemos elegir poner la tecnología al servicio de la humanidad.
La inteligencia artificial está reescribiendo la existencia humana en tiempo real.
Transformando cómo aprendemos, trabajamos, nos comunicamos — y en qué podemos confiar.
La pregunta no es cómo detenerla, sino cómo orientarla para el bien común.
La tecnología debe ser nuestra servidora — no nuestra dueña.
Debe promover los derechos humanos, la dignidad humana y la autonomía humana.
Sin embargo, hoy en día, el avance de la Inteligencia Artificial (IA) supera la regulación y la responsabilidad — y está concentrado en pocas manos.
Y los riesgos se expanden a nuevas fronteras — desde la biotecnología hasta las armas autónomas.
Estamos presenciando el surgimiento de herramientas para la vigilancia masiva, el control social masivo, la disrupción masiva e incluso la destrucción masiva.
Herramientas que pueden agotar la energía, tensionar los ecosistemas e intensificar la carrera por minerales críticos — potencialmente alimentando la inestabilidad y el conflicto.
Sin embargo, estas tecnologías siguen en gran medida sin gobernanza.
Necesitamos salvaguardas universales y normas comunes — en todas las plataformas.
Ninguna empresa debe estar por encima de la ley.
Ninguna máquina debe decidir quién vive o muere.
Ningún sistema debe desplegarse sin transparencia, seguridad y rendición de cuentas.
El mes pasado, esta Asamblea dio un paso histórico, estableciendo un Panel Científico Internacional Independiente sobre IA y un Diálogo Global Anual sobre la Gobernanza de la IA.
Dos nuevos pilares de una arquitectura compartida:
Conectando la ciencia con la política para aportar claridad y visión de futuro;
Permitiendo que la innovación prospere mientras se promueven nuestros valores y derechos;
Y asegurando que gobiernos, empresas y sociedad civil puedan ayudar a definir normas comunes.
Debemos construir sobre estos mecanismos — y cerrar la brecha de capacidades.
Todos los países deben poder diseñar y desarrollar IA — no solo consumirla.
He propuesto opciones de financiamiento voluntario para desarrollar capacidad informática, datos y habilidades en IA en los países en desarrollo.
Ningún país debe quedar excluido del futuro digital — ni quedar atrapado en sistemas que no puede moldear ni confiar.
Los gobiernos deben liderar con visión.
Las empresas deben actuar con responsabilidad.
Y nosotros — la comunidad internacional — debemos asegurar que la tecnología eleve a la humanidad.
Así que elijamos:
Cooperación sobre fragmentación;
Ética sobre conveniencia;
Y transparencia sobre opacidad.
La tecnología no nos esperará.
Pero aún podemos elegir a qué sirve.
Elijamos sabiamente.Quinto y último, para alcanzar todos estos objetivos, debemos elegir fortalecer a las Naciones Unidas para el siglo XXI.
Las fuerzas que sacuden nuestro mundo también están poniendo a prueba los cimientos del sistema de las Naciones Unidas.
Estamos siendo golpeados por crecientes tensiones y divisiones geopolíticas, incertidumbre crónica y una presión financiera cada vez mayor.
Pero quienes dependen de las Naciones Unidas no deben cargar con el costo.
Especialmente ahora, cuando por cada dólar invertido en apoyar nuestro trabajo fundamental para construir la paz el mundo gasta 750 dólares en armas de guerra.
Esto no solo es insostenible, es indefendible.
En este momento de crisis, las Naciones Unidas nunca han sido más esenciales.
El mundo necesita nuestra legitimidad única. Nuestro poder de convocatoria. Nuestra visión para unir naciones, tender puentes y enfrentar los desafíos que tenemos por delante.
El Pacto para el Futuro ha demostrado su determinación de construir unas Naciones Unidas más fuertes, inclusivas y eficaces.
Esa es la lógica — y la urgencia — de nuestra Iniciativa ONU80.
Nos estamos moviendo con rapidez y decisión.
He presentado propuestas concretas:
Un presupuesto revisado para 2026 que refuerza la rendición de cuentas, mejora la entrega y reduce costos.
Reformas prácticas para implementar mandatos de manera más eficaz y eficiente, con mayor impacto.
Y propuestas para impulsar un cambio de paradigma en la estructura de la ONU y en cómo trabajan juntas sus partes.
La mayoría de estas decisiones recaen en ustedes, los Estados Miembros.
Avanzaremos con pleno respeto a los procedimientos establecidos.
Juntas y juntos, elijamos invertir en unas Naciones Unidas que se adapten, innoven y estén facultadas para cumplir para las personas en todas partes.
Excelencias,
Mi mensaje principal se resume en esto: Ahora es el momento de elegir.
No basta con saber cuáles son las decisiones correctas.
Les insto a tomarlas.
Crecí en un mundo donde las opciones eran pocas.
Me crié en la oscuridad de una dictadura, donde el miedo silenciaba las voces y la esperanza casi se extinguía.
Sin embargo, incluso en las horas más sombrías, especialmente entonces, descubrí una verdad que nunca me ha abandonado:
El poder no reside en manos de quienes dominan o dividen.
El verdadero poder surge de las personas, de nuestra determinación compartida de defender la dignidad.
De defender la igualdad.
De creer, con firmeza, en nuestra humanidad común y en el potencial de cada ser humano.
Aprendí desde temprano a perseverar. A alzar la voz. A negarme a rendirme.
Sin importar el desafío. Sin importar el obstáculo. Sin importar la hora.
Debemos, y lo haremos, superar.
Porque en un mundo de muchas opciones, hay una elección que nunca debemos tomar:
La elección de rendirnos.
Nunca debemos rendirnos.
Esa es mi promesa para ustedes.
Por la paz. Por la dignidad. Por la justicia. Por la humanidad.
Por el mundo que sabemos que es posible cuando trabajamos como uno solo.
Nunca, nunca me rendiré.
Gracias".
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Historia
19 enero 2026
Emprender en verde: la apuesta de Cuenca por una economía más justa y sostenible
En su pequeño taller del sur de Cuenca, entre cartones reutilizados y figuras de colores, Rosmery Hernández da forma a una nueva piñata. La mesa está llena de recortes de papel que, en otros tiempos, habrían terminado en la basura. Hoy, tras su paso por Cuenca Sostenible II y su formación con la metodología Mi Negocio Verde de OIT, cada pedazo tiene un nuevo sentido. "Resulta que yo era ecológica y no lo sabía. Sin querer queriendo ya estaba cuidando el medioambiente", sonríe.Rosmery llegó desde Venezuela y encontró en Cuenca un lugar donde reconstruir su vida. Como muchas personas en situación de movilidad humana, comenzó desde cero, probando distintos oficios hasta que su creatividad la llevó a emprender. Su piñatería creció poco a poco, pero fue la capacitación —impulsada por el Municipio de Cuenca, con la asistencia técnica de la OIT— lo que le dio una nueva mirada: la sostenibilidad podía ser el centro de su modelo de negocio. La formación le permitió identificar mejoras para su emprendimiento y comprender la importancia de reducir el impacto ambiental en todo su proceso de producción. Aprendió a aplicar las cuatro R —reducir, reutilizar, reciclar y recuperar— desde la selección de materiales hasta la disposición de los residuos. "Estamos botando oro. Lo que para otros es basura, para nosotros los emprendedores es un producto, una inversión; es dinero", explica Rosmery.Un modelo territorial para avanzar hacia una economía verdeCuenca es hoy una ciudad diversa y solidaria. A lo largo de los años, Cuenca ha pasado de ser un punto de origen de la migración ecuatoriana a convertirse en un territorio dinámico donde conviven emprendedores locales, población retornada y personas migrantes y refugiadas, como Rosmery, que buscan nuevas oportunidades.Consciente de ese potencial, el Municipio de Cuenca y la OIT impulsaron la segunda edición de Cuenca Sostenible, una apuesta por el desarrollo económico local a través de emprendimientos verdes y sostenibles. En esta nueva edición —implementada con el apoyo financiero de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá (IRCC) a través del proyecto Integramos de OIT—, el programa incorporó un enfoque de movilidad humana con perspectiva de género. Su meta fue ofrecer herramientas concretas para que mujeres y hombres migrantes puedan desarrollar o fortalecer sus emprendimientos, contribuyendo así a la integración económica y social de las comunidades de acogida. La primera fase del programa tuvo una premisa sencilla pero estratégica: para que los esfuerzos perduren, la ciudad debe contar con capacidad instalada. Por eso, se formó a un grupo de 10 profesionales cuencanos —funcionarios municipales, representantes de la academia y de organizaciones empresariales— como facilitadores de la metodología Mi Negocio Verde de OIT, lo que garantizará la continuidad y expansión del modelo en el futuro.Ellos, a su vez, replicaron la formación con casi 100 emprendedores de la ciudad, lo que refleja un interés claro en la ciudad por negocios que combinen rentabilidad, impacto social y responsabilidad ambiental. La formación con Mi Negocio Verde se organizó en dos rutas:
• personas con negocios en marcha que buscaban “enverdecer” sus procesos, y
• personas que estaban comenzando una idea de negocio verde desde cero.A lo largo de varias semanas, los participantes aprendieron a identificar oportunidades verdes, mejorar sus procesos productivos, reducir residuos y transformar sus operaciones hacia modelos más eficientes y respetuosos con el entorno.Emprendimientos que reflejan la transición justaEn distintos barrios y parroquias de Cuenca, estos aprendizajes ya se traducen en cambios reales dentro de talleres, tiendas y espacios turísticos. Cada emprendimiento es distinto, pero todos comparten un punto de encuentro: la decisión de avanzar hacia modelos productivos más responsables y con impacto en su comunidad.Rosmery es uno de los rostros más visibles de este proceso. Uno de los cambios más significativos tras la capacitación ha sido dejar de usar espumaflex —un material no biodegradable— y sustituirlo por cartón o madera reciclada en sus piñatas giratorias. Incluso los pequeños restos de foam mix que antes descartaba ahora los transforma en letras o figuras pequeñas para decorar. Esta transición ha reducido considerablemente la cantidad de residuos generados en su taller y le ha permitido ahorrar en insumos, incrementando así sus márgenes de ganancia. Pero el impacto no ha sido solo económico. Rosmery ha fortalecido su sentido de comunidad, aportando con su trabajo en actividades colectivas. “Siempre que hay eventos en mi iglesia, yo me encargo de las decoraciones y de los recuerditos para los niños”, dice con orgullo. Además, sueña con crecer lo suficiente como para poder dar empleo a personas de su barrio cuando reciba pedidos grandes. "Si un vecino necesita trabajo, quiero poder decirle que venga, que me ayude y yo le pago", dice Rosmery con esperanza. A pocos kilómetros del taller de Rosmery, Teodoro Gutiérrez impulsa un cambio similar desde su propio arte. Artesano de tercera generación, retomó la costura y el diseño de accesorios durante la pandemia y, con la formación de Cuenca Sostenible II, revisó cada etapa de su proceso productivo: ahora sustituirá maquinaria para reducir hasta un 70 por ciento el consumo eléctrico, incorporará vapor para ahorrar agua y tiempo, y fortalecerá su trabajo con comunidades indígenas, integrando bordados tradicionales y retazos de macana reciclada en sus diseños. Para él, la sostenibilidad es también un legado. "Ahora yo tengo mi corazón verde… Tengo 60 años y una hija de 6. ¿Qué le voy a dejar? Algo verde", dice, Teodoro Gutiérrez, convencido de que cada decisión suma para las nuevas generaciones.Y en las montañas de Tarqui, otra mirada complementaria se suma a este cambio: la de Majo Guillén, quien encontró en el turismo responsable una manera de cuidar el entorno y generar oportunidades. Desde su emprendimiento de domos geodésicos en un terreno familiar, aplicó herramientas de Cuenca Sostenible II para evaluar su impacto y fortalecer prácticas orientadas a la conservación. Prioriza la reintroducción de especies nativas, protege luciérnagas manteniendo áreas sin luces intensas, y trabaja con mujeres productoras creando circuitos de huertos orgánicos para excursiones. El impacto económico de su negocio también empieza a notarse: ha generado empleo para jóvenes de la zona, muchos de los cuales no han podido acceder a la universidad y encuentran en el turismo una oportunidad para aprender y desarrollarse. Con el capital semilla, impulsa acciones ambientales concretas y consolida un concepto claro."Me gustaría que mi negocio se posicione como un punto verde… un turismo con propósito a donde vengas y te lleves algo, una huellita en el corazón y un compromiso con el entorno", sueña Majo Guillén Una ciudad que apuesta por el trabajo decente y la sostenibilidadLas historias de estos tres emprendedores se sostienen sobre una arquitectura institucional sólida. Cuenca Sostenible II articula al Municipio de Cuenca con aliados estratégicos como la OIT, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la Empresa Pública de Desarrollo Económico (EDEC), la Universidad de Cuenca y la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE). Juntos, no solo han logrado formar a emprendedores verdes y formadores de Mi Negocio Verde, sino que también habilitaron rutas de financiamiento verde para apoyar los mejores planes de negocio.En total, 26 personas recibieron capital semilla para fortalecer sus emprendimientos sostenibles, un paso decisivo para que sus ideas se conviertan en negocios formales y generadores de empleo. Para Cristian Zamora, alcalde de Cuenca, este modelo muestra la capacidad de la ciudad para avanzar hacia una economía más inclusiva:"Esta iniciativa impulsa emprendimientos verdes e inclusivos y apoya a quien más lo necesita. El capital semilla que entregamos permitirá que estas ideas de negocio crezcan con un enfoque social y ambiental", señala el alcalde de Cuenca. Cuenca Sostenible II demuestra que la transición justa no es solo un concepto, sino un camino concreto: formar a quienes acompañan, capacitar a quienes emprenden, financiar ideas sostenibles y crear un entorno donde migrantes, retornados y cuencanos puedan progresar juntos.Rosmery, Teodoro y Majo representan esa apuesta colectiva. Sus historias muestran cómo un modelo territorial bien diseñado puede abrir oportunidades reales, fortalecer la cohesión social y generar negocios que cuidan el ambiente mientras promueven trabajo decente.
• personas con negocios en marcha que buscaban “enverdecer” sus procesos, y
• personas que estaban comenzando una idea de negocio verde desde cero.A lo largo de varias semanas, los participantes aprendieron a identificar oportunidades verdes, mejorar sus procesos productivos, reducir residuos y transformar sus operaciones hacia modelos más eficientes y respetuosos con el entorno.Emprendimientos que reflejan la transición justaEn distintos barrios y parroquias de Cuenca, estos aprendizajes ya se traducen en cambios reales dentro de talleres, tiendas y espacios turísticos. Cada emprendimiento es distinto, pero todos comparten un punto de encuentro: la decisión de avanzar hacia modelos productivos más responsables y con impacto en su comunidad.Rosmery es uno de los rostros más visibles de este proceso. Uno de los cambios más significativos tras la capacitación ha sido dejar de usar espumaflex —un material no biodegradable— y sustituirlo por cartón o madera reciclada en sus piñatas giratorias. Incluso los pequeños restos de foam mix que antes descartaba ahora los transforma en letras o figuras pequeñas para decorar. Esta transición ha reducido considerablemente la cantidad de residuos generados en su taller y le ha permitido ahorrar en insumos, incrementando así sus márgenes de ganancia. Pero el impacto no ha sido solo económico. Rosmery ha fortalecido su sentido de comunidad, aportando con su trabajo en actividades colectivas. “Siempre que hay eventos en mi iglesia, yo me encargo de las decoraciones y de los recuerditos para los niños”, dice con orgullo. Además, sueña con crecer lo suficiente como para poder dar empleo a personas de su barrio cuando reciba pedidos grandes. "Si un vecino necesita trabajo, quiero poder decirle que venga, que me ayude y yo le pago", dice Rosmery con esperanza. A pocos kilómetros del taller de Rosmery, Teodoro Gutiérrez impulsa un cambio similar desde su propio arte. Artesano de tercera generación, retomó la costura y el diseño de accesorios durante la pandemia y, con la formación de Cuenca Sostenible II, revisó cada etapa de su proceso productivo: ahora sustituirá maquinaria para reducir hasta un 70 por ciento el consumo eléctrico, incorporará vapor para ahorrar agua y tiempo, y fortalecerá su trabajo con comunidades indígenas, integrando bordados tradicionales y retazos de macana reciclada en sus diseños. Para él, la sostenibilidad es también un legado. "Ahora yo tengo mi corazón verde… Tengo 60 años y una hija de 6. ¿Qué le voy a dejar? Algo verde", dice, Teodoro Gutiérrez, convencido de que cada decisión suma para las nuevas generaciones.Y en las montañas de Tarqui, otra mirada complementaria se suma a este cambio: la de Majo Guillén, quien encontró en el turismo responsable una manera de cuidar el entorno y generar oportunidades. Desde su emprendimiento de domos geodésicos en un terreno familiar, aplicó herramientas de Cuenca Sostenible II para evaluar su impacto y fortalecer prácticas orientadas a la conservación. Prioriza la reintroducción de especies nativas, protege luciérnagas manteniendo áreas sin luces intensas, y trabaja con mujeres productoras creando circuitos de huertos orgánicos para excursiones. El impacto económico de su negocio también empieza a notarse: ha generado empleo para jóvenes de la zona, muchos de los cuales no han podido acceder a la universidad y encuentran en el turismo una oportunidad para aprender y desarrollarse. Con el capital semilla, impulsa acciones ambientales concretas y consolida un concepto claro."Me gustaría que mi negocio se posicione como un punto verde… un turismo con propósito a donde vengas y te lleves algo, una huellita en el corazón y un compromiso con el entorno", sueña Majo Guillén Una ciudad que apuesta por el trabajo decente y la sostenibilidadLas historias de estos tres emprendedores se sostienen sobre una arquitectura institucional sólida. Cuenca Sostenible II articula al Municipio de Cuenca con aliados estratégicos como la OIT, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la Empresa Pública de Desarrollo Económico (EDEC), la Universidad de Cuenca y la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE). Juntos, no solo han logrado formar a emprendedores verdes y formadores de Mi Negocio Verde, sino que también habilitaron rutas de financiamiento verde para apoyar los mejores planes de negocio.En total, 26 personas recibieron capital semilla para fortalecer sus emprendimientos sostenibles, un paso decisivo para que sus ideas se conviertan en negocios formales y generadores de empleo. Para Cristian Zamora, alcalde de Cuenca, este modelo muestra la capacidad de la ciudad para avanzar hacia una economía más inclusiva:"Esta iniciativa impulsa emprendimientos verdes e inclusivos y apoya a quien más lo necesita. El capital semilla que entregamos permitirá que estas ideas de negocio crezcan con un enfoque social y ambiental", señala el alcalde de Cuenca. Cuenca Sostenible II demuestra que la transición justa no es solo un concepto, sino un camino concreto: formar a quienes acompañan, capacitar a quienes emprenden, financiar ideas sostenibles y crear un entorno donde migrantes, retornados y cuencanos puedan progresar juntos.Rosmery, Teodoro y Majo representan esa apuesta colectiva. Sus historias muestran cómo un modelo territorial bien diseñado puede abrir oportunidades reales, fortalecer la cohesión social y generar negocios que cuidan el ambiente mientras promueven trabajo decente.
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Historia
12 enero 2026
Turismo con propósito en Cuenca: el camino sostenible de Majo Guillén
En Tarqui, entre las montañas y huertos cuencanos que han acompañado a su familia por generaciones en Ecuador, María José “Majo” Guillén impulsa Nomad Glamping, un emprendimiento turístico que invita a conectar con la naturaleza desde una experiencia simple y consciente. Su proyecto nació después del impacto de la pandemia en el sector turístico. Acostumbrada a trabajar como guía independiente, Majo decidió no buscar un empleo fijo y apostó por crear algo propio. Primero instaló domos geodésicos en el Parque Nacional Cajas y, con el tiempo, trasladó la iniciativa a Tarqui, donde tomó forma definitiva en un terreno heredado que para ella simboliza continuidad y cuidado de la tierra. “Cada planta que sembramos es una inversión para el futuro”, resume. La capacitación con Mi Negocio Verde, en el marco del programa Cuenca Sostenible II, marcó un antes y un después. Aunque siempre tuvo sensibilidad ambiental, reconoce que el curso le permitió comprender de manera más clara el impacto de su actividad turística. "Gracias a esto empecé a tener un diagnóstico de mi espacio y de cómo estaba impactando en el medio donde me desarrollo", cuenta Majo.La formación le permitió ajustar procesos y repensar su oferta: protegió zonas oscuras para resguardar luciérnagas, empezó a reutilizar materiales en eventos y fortaleció la idea de un turismo que eduque y motive a cuidar el entorno. Con las herramientas de Mi Negocio Verde, también reforzó su enfoque hacia un público que valore experiencias con propósito. “Me di cuenta de la importancia del marketing verde”, reconoce. El capital semilla que recibió se convirtió en un impulso para avanzar en acciones ambientales concretas. Una de sus prioridades es la reintroducción de especies nativas de flores para atraer abejas y colibríes, y también planea intervenir un ventanal de su glamping para evitar colisiones de aves, convirtiéndolo en un mural que sensibilice sobre biodiversidad. Su labor tiene además un componente comunitario: trabaja junto a mujeres productoras de Tarqui en circuitos de huertos que permitirán a los visitantes cosechar directamente de la tierra, generando ingresos para la zona y promoviendo estilos de vida saludables. "Nos consideramos un negocio socialmente sostenible porque además estamos empleando y formando a los jóvenes de la localidad en un oficio que les enseña a pensar primero en el medioambiente", explica. Su aspiración es consolidar su negocio como un referente de turismo responsable, orientado a experiencias transformadoras más que al volumen de visitantes. Y cuando le preguntan si vale la pena formarse con Mi Negocio Verde, no duda: “100%. Necesitas guías que te ayuden a enfocar bien tus objetivos y a trabajar con conciencia”. Para Majo, un negocio verde es aquel que compensa lo que toma de la naturaleza y que educa para que otros también aprendan a cuidar. Nomad Glamping es hoy un espacio donde esa idea se vuelve práctica cotidiana: un pequeño laboratorio de sostenibilidad que busca dejar una huella de respeto y aprendizaje en cada visitante.La apuesta de Cuenca por una economía más justa y sostenibleCuenca Sostenible II es una iniciativa del Municipio de Cuenca, con la asistencia técnica de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que busca fortalecer la economía local a través de emprendimientos verdes e inclusivos. En esta edición, el programa incorporó un enfoque especial en movilidad humana, género y sostenibilidad, ofreciendo formación práctica y acompañamiento técnico para que emprendedores cuencanos y personas migrantes puedan mejorar o crear negocios con menor impacto ambiental y mayor valor social.La metodología Mi Negocio Verde de la OIT fue el eje central del proceso. A través de dos rutas —enverdecer negocios existentes y emprender ideas verdes desde cero— casi 100 personas aprendieron a identificar oportunidades sostenibles, optimizar procesos, reducir residuos y mejorar la eficiencia de sus operaciones. Además, gracias al apoyo de aliados estratégicos como el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la Empresa Pública de Desarrollo Económico (EDEC), la Universidad de Cuenca y la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE), varios de los mejores planes de negocio accedieron a capital semilla, consolidando un modelo territorial que combina sostenibilidad, inclusión y trabajo decente.Este programa cuenta con el apoyo técnico del proyecto Integramos, que la OIT ejecuta en Perú, Colombia y Ecuador, con el apoyo financiero de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá (IRCC).
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Historia
05 enero 2026
Creatividad sostenible en Cuenca: el emprendimiento de Rosmery que transforma residuos en oportunidades
El emprendimiento de Rosmery Hernández nació de un sueño de infancia. “Cuando era niña, nuestros cumpleaños eran muy simples, solo el pastel, sin nada de color”, recuerda. Años más tarde, lejos de su hogar, esa necesidad de color y creatividad se convirtió en el motor de su negocio en Cuenca (Ecuador). Como muchas personas en situación de movilidad, sus primeros días en Ecuador no fueron sencillos. “Cuando salí la primera vez no vendí nada”, cuenta sobre sus intentos iniciales de vender galletas en la calle. Observando su entorno, encontró una oportunidad en el mundo de las piñatas y la decoración, y así nació Rose Piñatería, Decoraciones y Más.Los desafíos no tardaron en llegar: no tener un local propio, la desconfianza inicial de algunos clientes y las dificultades de vender desde casa. “Es difícil que las personas vengan a comprar; la gente tiene miedo a estafas”, explica. Aun así, perseveró gracias al apoyo constante de su familia, que participa en cada pedido grande y en cada diseño.El giro decisivo llegó con el programa Mi Negocio Verde, parte de la iniciativa Cuenca Sostenible II implementada por el Municipio de Cuenca con el acompañamiento de la OIT. Una vecina le compartió el enlace y, tras ser seleccionada, la capacitación marcó un antes y un después. "Resulta que yo era ecológica y no lo sabía. Sin querer queriendo ya estaba cuidando el medioambiente", recuerda entre risas. La capacitación le permitió profundizar en las cuatro R —reducir, reutilizar, reciclar y recuperar— y reorganizar mejor su producción, transformando retazos de madera y cartón en su principal materia prima. “Antes veía estos materiales como desecho; ahora me los regalan y eso me ayuda mucho”, explica.Uno de sus principales cambios que hizo fue sustituir el espumaflex por cartón y madera reciclada en las piñatas giratorias. Incluso los restos de foam mix se convierten hoy en letras y figuras a todo color. Esto redujo significativamente los residuos de su taller y le permitió ahorrar en insumos, mejorando sus márgenes de ganancia. Hoy, Rosmery sueña con crecer lo suficiente para emplear a vecinos cuando haya pedidos grandes."Si un vecino necesita trabajo, quiero poder decirle que venga, que me ayude y yo le pago", dice entusiasmada.La capacitación también le dio seguridad para tomar decisiones más conscientes. “Ahora manejo el negocio de forma diferente; siento que es más sostenible”, resume. Además, fortaleció su vínculo comunitario: “Siempre que hay eventos en mi iglesia, yo me encargo de las decoraciones y de los recuerditos para los niños”, cuenta. Su objetivo es convertir su emprendimiento en una agencia de festejos integral y seguir reduciendo su impacto ambiental.Su mensaje para otros emprendedores es claro: "Nosotros estamos botando oro. Lo que para otros es basura, para nosotros es un producto, una inversión, dinero", alerta. Para ella, tener un negocio verde es simple y profundo a la vez: “Es generar la menor cantidad de residuos que yo pueda, y la mayor cantidad de valor y emoción en mis clientes. Así, ya estoy ganando”.La historia de Rosmery es un ejemplo de resiliencia, creatividad y transición hacia la economía circular. Su piñatería es más que un negocio: es una forma de reconstruir vida, comunidad y sostenibilidad en Cuenca. La apuesta de Cuenca por una economía más justa y sostenibleCuenca Sostenible II es una iniciativa del Municipio de Cuenca, con la asistencia técnica de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que busca fortalecer la economía local a través de emprendimientos verdes e inclusivos. En esta edición, el programa incorporó un enfoque especial en movilidad humana, género y sostenibilidad, ofreciendo formación práctica y acompañamiento técnico para que emprendedores cuencanos y personas migrantes puedan mejorar o crear negocios con menor impacto ambiental y mayor valor social.La metodología Mi Negocio Verde de la OIT fue el eje central del proceso. A través de dos rutas —enverdecer negocios existentes y emprender ideas verdes desde cero— casi 100 personas aprendieron a identificar oportunidades sostenibles, optimizar procesos, reducir residuos y mejorar la eficiencia de sus operaciones. Además, gracias al apoyo de aliados estratégicos como el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la Empresa Pública de Desarrollo Económico (EDEC), la Universidad de Cuenca y la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE), varios de los mejores planes de negocio accedieron a capital semilla, consolidando un modelo territorial que combina sostenibilidad, inclusión y trabajo decente.Este programa cuenta con el apoyo técnico del proyecto Integramos, que la OIT ejecuta en Perú, Colombia y Ecuador, con el apoyo financiero de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá (IRCC).
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01 enero 2026
De tradición familiar a innovación sostenible: la transformación verde en el taller de Teodoro
Teodoro Alejandro Gutiérrez se define con claridad: “Soy artesano de tercera generación”. De su abuela y su padre heredó la costura y el amor por la moda, un oficio que hoy continúa bajo el nombre Modelos Gutiérrez Tercera Generación (MG3), donde confecciona sombreros, gorras y accesorios de diseño propio. Aunque durante años se dedicó a otros trabajos, incluida una etapa de migración en Suecia que marcó profundamente su conciencia ambiental, la pandemia lo llevó de vuelta a las telas, los moldes y las máquinas familiares. Un simple pedido de gorras para una sesión fotográfica reactivó su vocación y lo impulsó a convertir su casa en un pequeño taller. “Desde ahí en adelante las cosas han cambiado rotundamente”, recuerda. Ese cambio tomó un rumbo decisivo con Mi Negocio Verde, parte del programa Cuenca Sostenible II. Teodoro se inscribió por recomendación de su esposa y encontró lo que buscaba: guía técnica, claridad en su modelo y un espacio para intercambiar ideas. “En este curso al fin pude entender que ya tenía algo de verde pero podía hacer mucho más”, asegura. La capacitación lo llevó a revisar cada parte de su proceso productivo. Planea cambiar maquinaria heredada de su padre para reducir hasta un 70 por ciento el consumo eléctrico y adquirir una máquina de vapor que le permitirá ahorrar agua y tiempo. También está explorando el uso de paneles solares para operar con energía limpia."Soy un apasionado de la energía solar. Estoy averiguando para trabajar prácticamente solo con eso", dice Teodoro entusiasmado. Estos ajustes ya muestran resultados: en la última feria donde participó, sus ventas aumentaron en un 35 por ciento, impulsadas por la identidad verde de sus productos.Su apuesta ambiental se complementa con un compromiso social. Teodoro trabaja con comunidades indígenas de San Antonio de Ibarra y Bulcay, integrando bordados tradicionales y retazos de macana reciclada en sus sombreros. “Ellos me envían los bordados, yo les envío la macana. Es un trabajo en conjunto que da valor a ambos lados”, explica. De esa colaboración surgió una colección que él mismo llama “lo hermoso de lo reciclado”.Pensando en el futuro, quiere llevar su negocio a vitrinas de Cuenca, Quito y Guayaquil; desfilar en pasarelas para mostrar que lo sostenible también es elegante; e incluir en cada pieza una “tarjeta verde” que detalle los materiales, el proceso y consejos de cuidado. Para él, la sostenibilidad no es un discurso, es un compromiso generacional. "Ahora yo tengo mi corazón verde… Tengo 60 años y una hija de 6. ¿Qué le voy a dejar? Algo verde", afirma convencido. Su mensaje para otros emprendedores es directo: "Estudien, prepárense en este proyecto. ¿Saben por qué? Porque además de que generamos conciencia ambiental, nuestro producto va a ser de mejor valor, que eso es lo más importante, y vamos a ganar más plata. Simple y sencillo".La historia de Teodoro muestra cómo la tradición artesanal puede renovarse hacia modelos de producción más eficientes, circulares y conscientes, aportando al desarrollo económico local y a la construcción de una economía más justa y sostenible.La apuesta de Cuenca por una economía más justa y sostenibleCuenca Sostenible II es una iniciativa del Municipio de Cuenca, con la asistencia técnica de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que busca fortalecer la economía local a través de emprendimientos verdes e inclusivos. En esta edición, el programa incorporó un enfoque especial en movilidad humana, género y sostenibilidad, ofreciendo formación práctica y acompañamiento técnico para que emprendedores cuencanos y personas migrantes puedan mejorar o crear negocios con menor impacto ambiental y mayor valor social.La metodología Mi Negocio Verde de la OIT fue el eje central del proceso. A través de dos rutas —enverdecer negocios existentes y emprender ideas verdes desde cero— casi 100 personas aprendieron a identificar oportunidades sostenibles, optimizar procesos, reducir residuos y mejorar la eficiencia de sus operaciones. Además, gracias al apoyo de aliados estratégicos como el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), la Empresa Pública de Desarrollo Económico (EDEC), la Universidad de Cuenca y la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE), varios de los mejores planes de negocio accedieron a capital semilla, consolidando un modelo territorial que combina sostenibilidad, inclusión y trabajo decente.Este programa cuenta con el apoyo técnico del proyecto Integramos, que la OIT ejecuta en Perú, Colombia y Ecuador, con el apoyo financiero de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá (IRCC).
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24 octubre 2025
80 años: con la mirada al futuro, aprendiendo del pasado
En 1945, tras una devastadora y dolorosa guerra, representantes de 51 naciones decidieron unirse con la firme convicción de que el mundo podía ser distinto si todos trabajáramos en conjunto. Así, plasmaron ese ideal en una Carta que promulgaba la justicia, la dignidad, la igualdad y la cooperación, dando origen a las Naciones Unidas, una organización creada para preservar la paz, proteger los derechos humanos y promover el desarrollo. Con el pasar de los años, en una sociedad marcada por conflictos, pobreza, hambre, desigualdad y crisis climática, la bandera de las Naciones Unidas se convirtió en un símbolo de esperanza para los pueblos y en un recordatorio de que ninguna nación enfrentaría sola los desafíos de la humanidad, porque el futuro lo construimos todos. Este 24 de octubre de 2025, las Naciones Unidas cumplen 80 años siendo ese espacio donde los países se encuentran para dialogar y llegar a acuerdos que permitan avanzar sin dejar a nadie atrás. Son ocho décadas de historia se han escrito con la participación y el compromiso de miles de personas alrededor del mundo que siguen creyendo que sí es posible construir sociedades más humanas y empáticas, más equitativas y solidarias, más conscientes y sostenibles. En Ecuador, esa historia también se escribe todos los días junto a las comunidades que transforman el país desde lo local. Como miembro fundador de la ONU, su compromiso con los principios de la Carta ha sido constante, trabajando de la mano de las 22 agencias, fondos y programas que acompañan las prioridades nacionales. Desde las montañas andinas hasta la Amazonía y la costa, la presencia de la ONU se refleja en proyectos que buscan mejorar vidas, fortalecer instituciones y cuidar el entorno.El Marco de Cooperación para el Desarrollo Sostenible 2022–2026 guía este trabajo conjunto con el Gobierno y la sociedad ecuatoriana. Bajo cuatro prioridades estratégicas, las Naciones Unidas apoyan iniciativas para garantizar la protección social y servicios públicos de calidad, promover la gestión ambiental y la acción climática, impulsar la igualdad socioeconómica y la transformación productiva sostenible, y reforzar el Estado de derecho y la cohesión social.Pero este marco es más que un documento, es un compromiso vivo con las personas. Es la convicción de que el desarrollo no puede medirse solo en cifras, sino en bienestar, oportunidades y derechos. Por eso, la ONU trabaja junto a instituciones públicas, sociedad civil, academia y sector privado, acompañando políticas y proyectos que buscan garantizar una vida digna, en armonía con la naturaleza y los derechos humanos.Los resultados de esa cooperación se sienten en múltiples rincones del país.Gracias al trabajo conjunto UNOPS apoya la gestión eficiente y transparente de proyectos públicos, contribuyendo al fortalecimiento institucional y a la mejora de los servicios esenciales. PNUD, FAO y ONU Mujeres promueven el liderazgo femenino, la producción sostenible y la igualdad de oportunidades. El Programa Mundial de Alimentos (WFP) garantiza que las comunidades más vulnerables accedan a una alimentación digna, mientras que OPS/OMS y UNICEF acompañan los esfuerzos del país por mejorar la salud, la educación y la protección de niñas, niños y adolescentes.ACNUR y OIM trabajan para proteger los derechos de las personas en movilidad humana y facilitar su integración en comunidades de acogida. La UNESCO impulsa la educación inclusiva y la preservación del patrimonio cultural y natural. Otras agencias como ONUSIDA, UNFPA, FAO y OIT contribuyen a las metas nacionales en salud pública, empleo digno, equidad de género y desarrollo sostenible.Cada uno de los proyectos impulsados por las agencias, fondos y programas tiene un rostro y una historia. Son mujeres rurales que lideran emprendimientos sostenibles, familias que reciben atención médica oportuna, jóvenes que alzan la voz para exigir un futuro más justo, y comunidades que aprenden a gestionar su territorio y recuperar sus ecosistemas.Cada paso dado nos acerca más al ideal con el que se fundaron las Naciones Unidas. Sin embargo, aún queda mucho por hacer.Ecuador, como el mundo, enfrenta grandes retos: la desigualdad y la pobreza aún afectan a millones de personas; la inseguridad y la violencia amenazan la convivencia pacífica; la pérdida de biodiversidad y los efectos del cambio climático ponen en riesgo ecosistemas únicos; y la migración, el desempleo y las brechas de género siguen exigiendo respuestas coordinadas y sostenibles. Como dijo el Secretario General de la ONU, António Guterres, “los principios de la Carta de las Naciones Unidas están siendo puestos a prueba como nunca antes”, pero “no es momento de esconderse ni de retroceder”. En tiempos de incertidumbre, la cooperación, la empatía y el multilateralismo son más necesarios que nunca.Ese llamado resuena también en Ecuador, porque cada logro alcanzado es fruto del esfuerzo compartido, y cada desafío pendiente, una oportunidad para fortalecer la solidaridad, el diálogo y la confianza.Después de ochenta años, las Naciones Unidas siguen aquí, acompañando, facilitando, articulando y apoyando al país y al mundo con la misma convicción con la que nacieron: la de unir voluntades para construir un mejor futuro para todas y todos. “Nosotros, los pueblos...”, así inicia la Carta que dio origen a las Naciones Unidas y hoy nos recuerda que la fuerza de esta organización no reside solo en sus instituciones, sino en las personas que la hacen posible. Porque mientras existan manos dispuestas a ayudar, oídos que sepan escuchar y corazones que trabajen juntos, la esperanza seguirá siendo el idioma más universal que tenemos.
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Comunicado de prensa
16 diciembre 2025
UNOPS reafirma su compromiso con la transparencia y la eficiencia en Ecuador
En relación con el proyecto de Modernización del Sistema de Transporte Urbano de Quito, UNOPS considera oportuno precisar lo siguiente: 1. El proyecto de Modernización del Sistema de Transporte Urbano, ejecutado por UNOPS en apoyo a la Empresa Pública Metropolitana de Transporte de Pasajeros de Quito, se ha desarrollado conforme a los términos de los convenios internacionales y en apego a las normas, políticas y procedimientos aplicables de las Naciones Unidas, alcanzando los objetivos técnicos y operativos previstos. 2. El proyecto para la renovación de la flota de trolebuses beneficia mensualmente a 1,2 millones de usuarios y ha registrado más de 19 millones de viajes desde su puesta en operación, con cerca de 2 millones de kilómetros recorridos. La nueva flota eléctrica contribuye a una reducción estimada de 8.640 toneladas de CO₂ al año, incorpora principios de economía circular e integra un enfoque de género e inclusión orientado a prevenir y reducir el acoso sexual en el sistema de trolebuses. 3. Desde el punto de vista técnico, el proyecto cumplió y superó las especificaciones y estándares nacionales aplicables, incorporando mejoras que fortalecen la seguridad de los usuarios y la calidad del servicio. Los vehículos fueron sometidos a rigurosos procesos de verificación en fábrica y en la ciudad de Quito, mediante misiones técnicas de UNOPS y la validación del Laboratorio Institucional de Análisis de Vehículos y Movilidad Sostenible (LIAVMS), organismo evaluador de la conformidad en el Ecuador. 4. El proyecto tuvo reconocimiento mediante su participación en el Foro Internacional de Transporte Rápido de la Unión Internacional de Transporte Público (UITP), en Curitiba, Brasil, en noviembre de 2024; en la Cumbre de la UITP de Hamburgo (red mundial de los actores del transporte), en junio de 2025 y como finalista del Premio Global de Adquisiciones de la ONU, septiembre de 2025. 5. La presencia y operación de UNOPS en el Ecuador se fundamentan en los instrumentos internacionales suscritos y ratificados por el Estado ecuatoriano en el marco de las Naciones Unidas. Desde 2022, UNOPS trabaja de manera coordinada con instituciones públicas nacionales, a nivel central y local, para optimizar el uso de los recursos públicos. Todas sus operaciones se rigen por estrictas normas y políticas de las Naciones Unidas en materia de integridad, que prohíben prácticas fraudulentas, coercitivas, colusorias y antiéticas, y cuentan con mecanismos claros de prevención, control y respuesta. Como entidad del Sistema de las Naciones Unidas, UNOPS reafirma su compromiso de seguir acompañando al Ecuador en el desarrollo de soluciones innovadoras, eficientes, transparentes y sostenibles que contribuyan al crecimiento sostenible y generen beneficios tangibles para todas las personas.
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Comunicado de prensa
26 noviembre 2025
El Ecuador presenta su Atlas Agroeconómico 2024-2025 con la asistencia técnica de la FAO
Este documento refleja el compromiso del Presidente Daniel Noboa con la transformación productiva, sostenibilidad e innovación, posicionando al Ecuador como referente regional en la generación de conocimiento para la toma de decisiones públicas y privadas.El evento de lanzamiento del Atlas Agroeconómico 2024-2025 se desarrolló en la Cancillería del Ecuador y contó con la participación de altas autoridades del Gobierno, el cuerpo diplomático y representantes del sector privado y académico.Durante el evento se destacó que el sector agroalimentario se consolida como un pilar del desarrollo económico nacional, con una contribución aproximada del 15% al Producto Interno Bruto (PIB) del país; genera empleo para una de cada tres personas en el territorio nacional; y registró un volumen de ventas que superó los 57 000 millones de dólares en 2024.El Ecuador refuerza su liderazgo como el primer exportador mundial de banano, plátano, camarón, balsa y palmito. Además, ocupa el segundo lugar a nivel global como exportador de cacao y rosas, y se consolida como el primer exportador latinoamericano de pitahaya y preparaciones de pescado, evidenciando una notable diversificación y competitividad en los mercados internacionales.Byron Montero, Viceministro de Desarrollo Productivo y Agropecuario, destacó que este documento permite entender que la agricultura, ganadería, pesca, acuicultura y agroindustria son motores que sostienen la vida económica del Ecuador y son los principales generadores de empleo.Alejandro Dávalos, Viceministro de Relaciones Exteriores, resaltó que el Atlas es una herramienta de diplomacia para atraer inversiones y promover exportaciones en el exterior.Por su parte, Gherda Barreto, Representante de la FAO en el Ecuador destacó que “esta publicación garantiza el acceso a la información, fortalece la planificación y promueve un futuro inclusivo y sostenible”.Enlaces de interés:https://sipa.agricultura.gob.ec/index.php/publicaciones-sipa/informes/atlas-agroeconomico-del-ecuadorhttps://www.produccion.gob.ec/atlas-agroeconomico-del-ecuador/
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Comunicado de prensa
27 octubre 2025
Ministerio de Salud y UNOPS identifican acciones conjuntas para mejorar la salud renal en Ecuador
Con el objetivo de fortalecer la atención integral en salud renal y mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias, el Ministerio de Salud Pública (MSP), con el apoyo de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), trabaja en una propuesta de asistencia técnica especializada orientada a optimizar la calidad de los servicios de diálisis en el país.Durante la reunión, realizada el 24 de octubre de 2025, en la ciudad de Quito, el ministro de Salud, Jimmy Martin, y Santiago Torales, médico nefrólogo y especialista en salud renal de UNOPS, presentaron los principales alcances y componentes del proyecto.La iniciativa contempla la elaboración de un diagnóstico situacional del sistema nacional de atención renal, el acompañamiento técnico para fortalecer la supervisión de la calidad de los servicios de diálisis y el desarrollo de un manual normativo que oriente los procesos clínicos, sanitarios y de infraestructura.Esta propuesta resulta oportuna y pertinente ante el incremento sostenido de los casos de enfermedad renal crónica en el país, y tiene como propósito fortalecer la calidad, la eficiencia y la equidad en la prestación de los servicios de diálisis dentro del sistema nacional de salud.“Este proyecto va a generar un impacto positivo en el país, en la prestación de servicios y en la calidad de la atención a los pacientes renales”, destacó Jimmy Martin, ministro de Salud Pública.“El acompañamiento de UNOPS representa una asistencia técnica integral que permitirá estandarizar parámetros clínicos y de tratamiento, así como mejorar la satisfacción y experiencia de los pacientes en los centros de diálisis”, añadió el ministro.Por su parte, Santiago Torales, especialista en salud renal para UNOPS, explicó que la enfermedad renal “representa un problema de gran magnitud para toda la región latinoamericana, ya que es una enfermedad silenciosa, de difícil recuperación y con tratamientos de altísimo costo, que ponen en tensión los sistemas de salud”.Torales destacó que Ecuador registra la prevalencia más alta de la región, con más de 1.700 pacientes en diálisis por cada millón de habitantes, mientras que la media regional se sitúa en torno a 700. “Esto genera una enorme presión no solo económica, sino también sobre la capacidad de recursos humanos del sistema de salud”, señaló.El especialista enfatizó la importancia de invertir en la prevención y en el diagnóstico temprano para evitar que los pacientes lleguen a la etapa de diálisis o, al menos, que lo hagan en las mejores condiciones clínicas posibles. También recordó que UNOPS cuenta con experiencia relevante en la región, como el proyecto desarrollado en Guatemala en apoyo al seguro social, que permitió mejorar la calidad y la accesibilidad de los tratamientos para pacientes renales.Finalmente, Torales subrayó que “a partir de este año, la enfermedad renal crónica ha sido reconocida por la Organización Mundial de la Salud como una patología crítica, al mismo nivel que la diabetes, lo que refuerza la necesidad de respuestas articuladas entre los gobiernos y la cooperación internacional”.El Ministerio de Salud Pública y UNOPS reafirmaron su compromiso de fortalecer la salud renal en Ecuador, elevando los estándares de calidad y promoviendo una atención segura y sostenible, en línea con el ODS 3 sobre salud y bienestar.
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Comunicado de prensa
15 septiembre 2025
NEXT Ecuador impulsa el análisis de mercados para la exportación del agro Ecuatoriano
En un escenario de alta competencia más de 220 países esforzándose diariamente por posicionar sus bienes y servicios en el comercio internacional, es necesario contar con datos precisos y herramientas de análisis de mercados se ha vuelto un factor decisivo para abrir oportunidades, mantener la competitividad y facilitar la toma de dicisiones.Con este reto en mente, NEXT Ecuador, proyecto financiado por la Unión Europea y ejecutado por el Centro de Comercio Internacional (ITC por sus siglas en inglés), desarrolló con éxito por primera vez en la región un programa de formación de formadores en el uso de las herramientas digitales Trade Map y Market Access Map.Estas plataformas, desarrolladas por el ITC, permiten identificar tendencias de mercado, competidores, oportunidades comerciales, aranceles y medidas no arancelarias, información clave para saber qué, dónde y cómo exportar. Solo en 2024, las herramientas en línea del ITC registraron más de 2,3 millones de usuarios y facilitaron operaciones comerciales por más de 170 millones de dólares.El programa formó 25 participantes provenientes de diversos sectores: empresarios, representantes de Cámaras de Comercio, ProEcuador, formuladores de políticas públicas y la academia. La formación combinó un total de 60 horas de clases presenciales en dos etapas diseñadas con una lógica de formador de formadores: los formadores certificados ahora cuentan con la capacidad de replicar el conocimiento en sus instituciones y redes, potenciando el impacto hacia más empresarios, estudiantes y responsables de políticas públicas. Esto permitirá que un mayor número de actores en Ecuador puedan interpretar datos, entender tendencias globales y diseñar estrategias de exportación más efectivas.Para Francis Ureña, gestor de programas en la Delegación de la Unión Europea en Ecuador, el contar con un socio como NEXT capaz de formar a actores del sector agro-productivo-exportador en herramientas de análisis de mercados, representa una excelente oportunidad.“Esta colaboración permite afianzar el camino hacia un agro ecuatoriano más sostenible, recorrido conjuntamente por actores nacionales y europeos, con el objetivo compartido de diversificar la canasta exportadora y fortalecer la presencia de productos no tradicionales, como son las frutas tropicales de Ecuador”. Para Paola Ramón, coordinadora local de NEXT Ecuador, esta ha sido una oportunidad única para el país. “Hoy contamos con profesionales formados que podrán difundir estas herramientas y apoyar a exportadores, gremios y al sector público en el acceso a información de mercados internacionales, facilitando la toma de decisiones informadas, un paso fundamental para fortalecer la competitividad”.Por su parte, Martín López, capacitador experto en inteligencia comercial del ITC, recalcó que con este programa se marca un hito. “Es la primera vez que formamos formadores en estas herramientas en Latinoamérica, y confiamos en que el efecto multiplicador será muy valioso para la región”, dijo.Con este esfuerzo, NEXT Ecuador reafirma su compromiso de fortalecer las capacidades locales con información de calidad, construyendo las bases para un comercio exterior del agro más competitivo, inclusivo y sostenible. Sobre Next Ecuador:El proyecto Next Ecuador trabaja con 20 MIPYMES y grupos asociativos distribuidos en todas las regiones del país que producen y comercializan frutas no tradicionales, tiene una duración de cuatro años y un presupuesto de EUR 3.5 millones, financiados por la Unión Europea. El proyecto pretende mejorar el acceso de MIPYMES, grupos asociativos y sus productores aliados a las cadenas internacionales de valor, especialmente de la Unión Europea, bajo criterios de inclusión y sostenibilidad. LinkedIn: Proyecto NEXT Ecuador | Web: www.nextecuador.org Acerca del ITC: El Centro de Comercio Internacional (ITC) es la agencia conjunta de la Organización Mundial del Comercio y de las Naciones Unidas, cuya misión consiste en apoyar las micro, pequeñas y medianas empresas de los países en vías de desarrollo para que sean más competitivas en los mercados mundiales, contribuyendo así al desarrollo económico sostenible en el marco del programa de Ayuda para el Comercio y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.
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Comunicado de prensa
12 septiembre 2025
UNOPS ratifica la importancia de Ecuador en su plan estratégico
Durante la misión realizada el 8 y 9 de septiembre, Kirstine Damkjaer se reunió con altas autoridades de Ecuador, tales como el Ministro de Salud Pública (MSP), Jimmy Martín Delgado; el Director General del IESS, Francisco Abad y la Canciller Gabriela Sommerfeld. Así mismo, sostuvo reuniones con la Secretaria General de la Vicepresidenta, Carla Arellano y la Vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Mishel Andrea Mancheno a fin de dialogar sobre temas de interés nacional. De igual forma, se reunió con el equipo país de Naciones Unidas en Ecuador y con la Coordinadora Residente Laura Melo.Dichas reuniones tuvieron como objetivo fortalecer la colaboración en sectores clave como salud, transporte y educación, así como proporcionar actualizaciones sobre las actividades de UNOPS a nivel mundial y el apoyo que la organización viene brindando al desarrollo sostenible de Ecuador.El Ministro de Salud Pública, Jimmy Daniel Martin Delgado, destacó:
« Después de más de 10 años sin renovación, hoy contamos con 188 ambulancias modernas que fortalecen la atención prehospitalaria, gracias al apoyo de UNOPS. Nuestro objetivo es claro: mejorar la calidad y el volumen de los servicios de salud, y, sobre todo, los resultados en los pacientes. Al reducir tiempos de espera y aumentar en 50% las atenciones ambulatorias, mejoramos el servicio a la ciudadanía. Esperamos seguir fortaleciendo estas relaciones, ahora con una propuesta en materia de salud renal, entre otras oportunidades. »De igual forma, Francisco Abad, Director General del IESS manifestó que « la colaboración entre el Seguro Social de Ecuador (IESS) y UNOPS ha sido un gran éxito, especialmente con el proyecto de ambulancias, que nos permitió obtener ahorros significativos y garantizar procesos más eficientes y transparentes. Esta cooperación nos permite mejorar la vida de millones de personas y salvar vidas cada día. Reitero nuestro compromiso de seguir trabajando juntos, con resultados concretos y sostenibles en beneficio de la ciudadanía. »La Vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Mishel Andrea Mancheno, destacó la relevancia de la colaboración de los organismos internacionales para enfrentar los desafíos del país en materia de salud, desarrollo y crecimiento social. Asimismo, en la reunión con los equipos de la Vicepresidencia de Ecuador se subrayó la importancia de fortalecer la infraestructura educativa y promover la inclusión de comunidades vulnerables, con el fin de reducir las brechas sociales.Asimismo, la Sra. Damkjær visitó el Centro de Emergencias (ECU 911) del Gobierno de Ecuador, donde ―además de reunirse con autoridades del sector salud― recorrió una de las 311 ambulancias recientemente adquiridas por UNOPS para el Ministerio de Salud Pública y el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).Durante la visita, Kirstine Damkjær declaró: « Estas ambulancias son un ejemplo tangible del trabajo conjunto de UNOPS con nuestros socios en Ecuador para juntos fortalecer el desarrollo, garantizando soluciones prácticas de manera sostenible y con altos estándares internacionales. Nos enorgullece trabajar junto a Ecuador para brindar soluciones de infraestructura, adquisiciones y gestión de proyectos que mejoren la calidad de vida de las personas. »
« Después de más de 10 años sin renovación, hoy contamos con 188 ambulancias modernas que fortalecen la atención prehospitalaria, gracias al apoyo de UNOPS. Nuestro objetivo es claro: mejorar la calidad y el volumen de los servicios de salud, y, sobre todo, los resultados en los pacientes. Al reducir tiempos de espera y aumentar en 50% las atenciones ambulatorias, mejoramos el servicio a la ciudadanía. Esperamos seguir fortaleciendo estas relaciones, ahora con una propuesta en materia de salud renal, entre otras oportunidades. »De igual forma, Francisco Abad, Director General del IESS manifestó que « la colaboración entre el Seguro Social de Ecuador (IESS) y UNOPS ha sido un gran éxito, especialmente con el proyecto de ambulancias, que nos permitió obtener ahorros significativos y garantizar procesos más eficientes y transparentes. Esta cooperación nos permite mejorar la vida de millones de personas y salvar vidas cada día. Reitero nuestro compromiso de seguir trabajando juntos, con resultados concretos y sostenibles en beneficio de la ciudadanía. »La Vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Mishel Andrea Mancheno, destacó la relevancia de la colaboración de los organismos internacionales para enfrentar los desafíos del país en materia de salud, desarrollo y crecimiento social. Asimismo, en la reunión con los equipos de la Vicepresidencia de Ecuador se subrayó la importancia de fortalecer la infraestructura educativa y promover la inclusión de comunidades vulnerables, con el fin de reducir las brechas sociales.Asimismo, la Sra. Damkjær visitó el Centro de Emergencias (ECU 911) del Gobierno de Ecuador, donde ―además de reunirse con autoridades del sector salud― recorrió una de las 311 ambulancias recientemente adquiridas por UNOPS para el Ministerio de Salud Pública y el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).Durante la visita, Kirstine Damkjær declaró: « Estas ambulancias son un ejemplo tangible del trabajo conjunto de UNOPS con nuestros socios en Ecuador para juntos fortalecer el desarrollo, garantizando soluciones prácticas de manera sostenible y con altos estándares internacionales. Nos enorgullece trabajar junto a Ecuador para brindar soluciones de infraestructura, adquisiciones y gestión de proyectos que mejoren la calidad de vida de las personas. »
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