Historia
09 junio 2026
Un país que no se detiene: el informe 2025 de la ONU en Ecuador
Hay una libreta que viaja todas las mañanas dentro de una mochila por los caminos de Alausí. La lleva Deisy Yamasca, de 40 años, que antes de salir se coloca la gorra y la chompa que la identifican como vigilante comunitaria. En las páginas de esa Libreta Integral de Salud se registra información importante para el seguimiento de la atención en salud de la madre durante el embarazo y el crecimiento del niño o niña: atenciones y suplementos recibidos en el embarazo, si el bebé crece como debería, si las vacunas llegaron a tiempo, si en esa casa hace falta una vitamina o una palabra de consejo. Como Deisy, hay miles de personas apoyadas para un desarrollo pleno y un año entero de trabajo que este informe intenta contar.El 2025 no fue un año fácil para Ecuador. El país venía de una contracción económica en 2024 y logró recuperarse: el PIB creció un 3,7% durante el año, impulsado por el consumo, la inversión y el buen desempeño de las exportaciones. Pero la cifra del crecimiento convive con realidades más duras. La inseguridad y la expansión del crimen organizado erosionan la confianza en las instituciones. La desnutrición crónica infantil sigue siendo una de las heridas abiertas del país, sobre todo en comunidades rurales e indígenas. Y amplios sectores de la población viven en la informalidad laboral, sin ingresos estables ni redes de protección.Es en ese terreno donde trabaja el Sistema de las Naciones Unidas. Lo hace a través de un instrumento de nombre técnico, el Marco de Cooperación para el Desarrollo Sostenible 2022–2026, que en la práctica significa algo sencillo: ponerse de acuerdo con el Estado ecuatoriano sobre qué es lo más urgente y trabajar juntos en ello. En 2025, ese acuerdo se tradujo en 254 iniciativas programáticas y una inversión de USD 139,7 millones, organizadas en torno a cuatro grandes prioridades: la protección social y la provisión de servicios sociales de calidad; la gestión ambiental y la acción climática; la igualdad socioeconómica y la transformación productiva sostenible; el fortalecimiento de las instituciones y la cohesión social.Detrás de cada una de esas cifras hay personas. Conviene mirarlas de cerca. La salud que protege generacionesDurante la Semana de Vacunación de las Américas, brigadas de salud recorrieron el país recordando una idea modesta y enorme a la vez: una de las herramientas más simples de la salud pública sigue siendo de las más eficaces. El resultado del año en este frente es contundente. Con apoyo de la ONU, 2.595.200 personas fueron vacunadas contra el tétanos y 499.484 niñas y niños recibieron la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH).La cifra no es abstracta. En los últimos 50 años las vacunas han salvado 154 millones de vidas en el mundo y han ayudado a reducir la mortalidad infantil en las Américas en un 41%.El cuidado empieza desde la gestación y es fundamental en los primeros 1000 días de vida. A lo largo del año, 36.047 madres y recién nacidos se beneficiaron de mejoras en la calidad de la atención materno-infantil; 7.500 mujeres embarazadas y sus recién nacidos accedieron a la detección temprana del VIH; y 1.300 kits de parto seguro fueron entregados a parteras tradicionales, ese puente irremplazable hacia las comunidades rurales e indígenas. A ello se suma la formación de 2.274 profesionales de salud y la atención primaria que recibieron 15.054 personas migrantes.Cuando llega la emergenciaEcuador es un país marcado por la presencia de volcanes, fallas geológicas y ríos que pueden desbordarse, lo que lo expone a múltiples amenazas. En 2025, frente a emergencias ambientales, terremotos e inundaciones, más de 58.000 personas afectadas recibieron apoyo humanitario.Buena parte de ese esfuerzo se dirigió a quienes llegan al país buscando un lugar donde reconstruir sus proyectos de vida. 21.222 personas en movilidad humana recibieron asistencia alimentaria; 7.109 recibieron apoyo de alojamiento; y 6.071 obtuvieron asistencia para transportarse de forma segura dentro del país, una ayuda que reduce el riesgo de caer en rutas peligrosas y redes informales, y que muchas veces significa, simplemente, volver a abrazar a la familia.Que ninguna niña o niño tenga hambreLa lucha contra la desnutrición infantil tiene, entre otros, dos rostros: el de las leyes que se construyen en despachos y el de los huertos que crecen en patios de escuela. En 2025, 790 funcionarios gubernamentales fueron capacitados en el sistema para erradicar el hambre infantil, mientras 42.848 estudiantes de 175 unidades educativas participaron en programas de nutrición y alimentación saludable. Otros 3.147 niñas, niños y adolescentes cuentan hoy con vigilancia de su estado nutricional, lo que permite detectar a tiempo los riesgos y actuar antes de que sea tarde.Aulas que enseñan y protegenEl sistema educativo ecuatoriano arrastra el peso de aprendizajes interrumpidos. Frente a ello, en el marco del programa nacional “Aprender a Tiempo”, 31.558 docentes fortalecieron sus competencias pedagógicas, beneficiando directamente a 752.780 estudiantes en 1.490 instituciones educativas.Pero una escuela no solo enseña: también puede proteger. Mediante el Modelo de Apoyo Psicosocial, 900 personas que trabajan en establecimientos educativos fueron capacitadas para brindar apoyo emocional y prevenir la violencia, un esfuerzo que alcanza a 69.000 estudiantes. Y porque el cuidado empieza temprano, 12.000 cuidadores recibieron orientación sobre crianza en la primera infancia. A todo ello se sumó algo tan básico como decisivo: 74.000 personas en comunidades rurales, indígenas y afrodescendientes accedieron a modelos resilientes de agua, saneamiento e higiene.La tierra, el agua y el climaEl segundo gran frente del trabajo de la ONU en Ecuador miró hacia la naturaleza y el futuro del país: proteger sus bosques, ríos y mares, prepararse para el cambio climático y construir formas más sostenibles de producir y vivir. Este eje contó con una inversión de USD 25,5 millones.La ONU ayudó a que Ecuador fortalezca su respuesta al cambio climático, uniendo esfuerzos, movilizando recursos y llevando esta agenda al centro de las políticas públicas. Además, contribuyó a poner en marcha el Registro Nacional de Cambio Climático, una herramienta clave para medir avances y planificar el futuro. Además, 281 personas de instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil fortalecieron sus capacidades para acceder a mecanismos de financiamiento climático y 37.000 adolescentes y jóvenes participaron en la Tercera Academia Climática, aprendiendo a liderar la acción por el clima.Proteger la naturaleza es proteger el futuro del Ecuador. En 2025, 101.000 hectáreas fueron declaradas Área de Protección Hídrica Aguarico–Chingal Cofanes, en la Amazonía, una medida que blinda fuentes de agua y ecosistemas de altísima biodiversidad para las generaciones que vendrán. A esto se añaden 2.356 hectáreas bajo acciones de restauración y un esfuerzo científico de gran aliento: en la Evaluación Nacional Forestal se recolectaron 14.359 muestras botánicas que permitieron identificar 8.705 especies.La resiliencia también se construye desde las comunidades. 70 Comités Comunitarios de Gestión de Riesgos fueron fortalecidos para anticipar amenazas, Cuando las inundaciones golpearon El Oro y Manabí, 1.200 personas refugiadas, migrantes y de las comunidades recibieron asistencia humanitaria.Y en el cruce entre producción y conservación, 3.494 personas —el 48% mujeres— recibieron formación en producción agrícola sostenible, mientras 17.593,65 hectáreas de bosque nativo permanecen bajo conservación comunitaria.Trabajo digno, oportunidades realesLa tercera prioridad —la igualdad socioeconómica— recibió una inversión de USD 17,6 millones, con un objetivo claro: que el crecimiento llegue a las poblaciones que más lo necesitan.En total, más de 11.400 personas fortalecieron sus medios de vida mediante intervenciones de inclusión económica, innovación productiva y emprendimiento. Entre ellas, 3.978 agricultores accedieron a recursos, tecnologías y servicios agrícolas, y 200 jóvenes desarrollaron capacidades para integrarse al sector agropecuario. La transformación tiene también una dimensión de cuidados: en Quito avanzó la institucionalización de un Sistema Local de Cuidados, que reconoce un trabajo históricamente invisible y mayoritariamente femenino.Instituciones que sostienen la pazEl cuarto pilar —Estado de derecho, instituciones sólidas y cohesión social— concentró USD 21,8 millones, en un país donde la seguridad es la preocupación de fondo.Aquí, las cifras hablan de protección frente a la violencia. 4.489 personas fortalecieron sus capacidades para prevenir, identificar y responder a casos de violencia basada en género y trata de personas. Y 4.858 sobrevivientes de violencia de género—el 86% mujeres y niñas— fueron referidas a servicios especializados de protección y asistencia.La campaña “Ese Tipo Sí” alcanzó a más de 4,3 millones de personas en televisión y radio, mientras la app Junt@s superó las 10.000 descargas, llevando información y orientación a mujeres en riesgo. En Chimborazo y en otros territorios de la Sierra centro, 137 líderes y lideresas comunitarias y 100 servidores públicos se formaron en diálogo intercultural, prevención de conflictos y construcción de paz, sembrando los cimientos de una convivencia más sólida.No dejar a nadie atrásSi hay algún hilo que cose todas estas historias, es un principio: no dejar a nadie atrás. Las 254 iniciativas del año se orientaron a cerrar las brechas de 18 grupos en situación de mayor vulnerabilidad. Las mujeres y niñas participaron en 101 iniciativas (39,8%), seguidas por los pueblos indígenas (78 iniciativas, 30,7%), los jóvenes (74 iniciativas, 29,1%), la niñez y adolescencia (72 iniciativas, 28,3%), las personas en movilidad humana (53 iniciativas, 20,9%) y las personas con discapacidad (28 iniciativas, 11,0%).La cuenta de un año difícilEl informe no esconde la otra cara de la historia: el dinero. Y aquí conviene ser preciso. En 2025, el Sistema de las Naciones Unidas en Ecuador proyectó requerimientos financieros totales por USD 272 millones. De ese monto, logró movilizar USD 169 millones, aproximadamente el 62% de lo necesario. La brecha —lo que faltó— fue de USD 103 millones.El contexto explica en parte esa distancia. La crisis del financiamiento humanitario global redujo de manera significativa las contribuciones voluntarias, y los recursos disponibles para el Sistema en Ecuador cayeron alrededor de un 18% respecto al año anterior. Las consecuencias fueron desiguales según el área: la gestión ambiental y la acción climática alcanzaron cerca del 92% de cobertura de sus necesidades y la protección social un 79%, pero la igualdad socioeconómica y el fortalecimiento institucional quedaron muy por debajo, con apenas 35% y 38% respectivamente. El 73% de la brecha total no financiada se concentró en estos dos últimos pilares.Siempre se busca la eficiencia en este acompañamiento. La asistencia técnica, por ejemplo, generó ahorros del 16% en adquisiciones del sector salud, lo que permitió comprar ambulancias adicionales sin aumentar el presupuesto.Lo que vieneEl 2026 será un año bisagra: el cierre del actual Marco de Cooperación y el inicio del diseño del próximo, que cubrirá el período 2027–2030. El país avanza bajo un nuevo ciclo de planificación, el Plan Nacional de Desarrollo 2025–2029 “Ecuador No Se Detiene”, y el Sistema de las Naciones Unidas ha reafirmado su compromiso de seguir acompañándolo.“Reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando junto al país y sus socios para construir un futuro más inclusivo, sostenible y resiliente”, escribió Laura Melo, Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Ecuador, en su mensaje de apertura del informe.Después de conocer a Deisy y su libreta, a las madres y recién nacidos, a los jóvenes de la Academia Climática y a las sobrevivientes que encontraron una puerta de protección, esta frase tiene un significado muy potente para el desarrollo del país. No habla de cifras. Habla de personas que, en un país que no se detiene, tampoco fueron dejadas atrás. El informe Reporte Anual de Resultados 2025 de las Naciones Unidas en Ecuador está disponible aquí.Puedes visitar este enlace para conocer más resultados mostrados en la campaña informativa "La ONU se pone la camiseta por Ecuador": Sobre el informe Reporte Anual de Resultados 2025:(c) 2026 Sistema de las Naciones Unidas en Ecuador. Toda la información puede ser utilizada sin fines comerciales, siempre que se cite la fuente.Sobre la campaña "La ONU se pone la camiseta por Ecuador"Agradecimientos:Alberto AstudilloElizabeth RivadeneiraCarolina TeránClub Independiente del Valle - Dragonas IDV:Ámbar TorresMarivi TobarIrene TobarAndrés Larriva, IDVJosé Antonio Rosales, IDVUniversidad San Francisco de QuitoFelipe Ante, USFQCréditosIdea original, montaje creativo, edición de audio y video, diagramación: Emily Mestanza Yépez, Camila Mantilla AguilarCámaras, audio directo, dirección de fotografía: Jike Guatemal NecpasProducción ejecutiva: Mario Naranjo NoboaDatos y verificables: Vanessa Carrera Banco fotográfico y de video: agencias, fondos y programas del Sistema de las Naciones Unidas en EcuadorMúsica original: Suno.aiAlgunas imágenes fueron representadas mediante inteligencia artificial generativa, basándose en casos reales de personas beneficiarias y/o socios implementadores.Esta campaña es una iniciativa institucional, informativa y sin fines comerciales del Sistema de las Naciones Unidas en Ecuador, orientada a difundir resultados de la cooperación en el país. No está afiliada, patrocinada ni avalada por la FIFA, por Panini ni por ninguna entidad comercial, ni utiliza sus marcas, logotipos o contenidos. Todas las imágenes, textos y elementos gráficos son de carácter institucional.This campaign is an institutional, informational and non-commercial initiative of the United Nations System in Ecuador, aimed at sharing the results of development cooperation in the country. It is not affiliated with, sponsored by, or endorsed by FIFA, Panini, or any commercial entity, nor does it use their trademarks, logos, or content. All images, texts, and graphic elements are institutional in nature.